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El Maestro

Valadir

Der Meister

Es eilen harte, schwere schritte
Weit durch die, ach, so kranke stadt,
Der tod, er haust in ihrer mitte,
Der hier den namen eisspin hat.
Es gellen laut die knochenketten,
Und pestgeruch durchfährt die nacht,
Noch auf der suche nach den fetten,
Damit das meisterwerk vollbracht
Ein krächzen harrt fliehend als andere flieh´n
Dem meister die lage als günstig erschien:
"Mich dauert, wie an dir die hungersnot nagt,
Drum biet´ ich dir einen rentablen vertrag."

Beim nächsten mond, bei vollem kreis,
Kennst du genüsse, davon träumtest du nie,
Beim nächsten mond, zahlst du den preis,
Lässt du dein leben für die alchemie!
In jedem winkel, jeder kammer,
Sind and´re schrecken eingesperrt,
Doch trotz der kerzen schmerzgejamer,
Wächst echo rund und wohlgenährt

Nimmt teil auch an des meisters schaffen,
Kann dieser ihm auch vieles lehr´n
Um gnade doch vergeblich hoffend
Will er dem tod den rücken kehrn
Schon lässt er die strassen und tore zurück
Er kennt wie der wind, den vertrag im genick
Er läuft hinfort, so schnell er kann,
Doch spürt es nicht des meisters bann,
So endet schliesslich dann sein lauf
Zurück im schloss, den weg hinauf

El Maestro

Rápidos pasos pesados corren
Lejos a través de la ciudad, oh, tan enferma,
La muerte, habita en su centro,
El que aquí es conocido como Eisspin.
Resuenan fuerte las cadenas de huesos,
Y el olor a peste atraviesa la noche,
Aún en busca de los gordos,
Para que la obra maestra se complete.
Un graznido espera huyendo mientras otros huyen,
La situación le pareció favorable al maestro:
"Me duele ver cómo el hambre te consume,
Por eso te ofrezco un contrato rentable."

En la próxima luna, en pleno círculo,
Conocerás placeres, de los que nunca soñaste,
En la próxima luna, pagarás el precio,
¡Dejarás tu vida por la alquimia!
En cada rincón, cada habitación,
Hay otros horrores encerrados,
Pero a pesar de los lamentos dolorosos de las velas,
El eco crece redondo y bien alimentado.

Participa también en la creación del maestro,
Puede enseñarle muchas cosas,
Esperando en vano por misericordia,
Él le da la espalda a la muerte.
Ya deja atrás las calles y las puertas,
Conoce como el viento, el contrato en la nuca,
Corre hacia adelante, tan rápido como puede,
Pero no siente el hechizo del maestro,
Así termina finalmente su carrera,
De vuelta en el castillo, subiendo el camino

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