395px

El Llamado de Juarez

Velhos Teimosos

O Chamado de Juarez

Destemido e sem rumo, troteando pra cidade
Com seu único amigo um cavalo selvagem
Olha pro Xerife sem nenhuma piedade
Ergue seu chapéu desafia a autoridade
Mete o pé na porta e nas mesas do saloon
Chama as prostitutas e pede por um rum
A festa fica boa quando houve um chamado
É o xerife da cidade impondo seu reinado

Armas empunhadas, balas vão passando
Corpos vão ciando por todos os cantos
Mulheres e crianças ficam ali chorando
E quando as balas param resta uma em cada cano

Dez passos para cada lado
O sino toca apenas um badalo
Um estampido e a estrela vai caindo
O padre abençoa o corpo do indivíduo

Recolhe o troféu, marca da sua glória
Olha para o corpo agora sem história
Não guarda sentimento, apenas suas balas
Grita aos sete ventos que ninguém o cala
Monta em seu cavalo e bate as esporas
Olha para om peito o sangue que ali jorra
O que não esperava era a revolta de um menino
Que via o seu pai ali no chão caído

Arma empunhada lágrimas nos olhos
Tiros disparados com todo o ódio
Vingança inesperada aguçada pelo instinto
Aquele era o fim de um homem sem destino

Dez passos para cada lado
O sino toca apenas um badalo
Um estampido e o destemido vai caindo
O padre abençoa o corpo do indivíduo

El Llamado de Juarez

Intrépido y sin rumbo, cabalgando hacia la ciudad
Con su único amigo, un caballo salvaje
Mira al Sheriff sin ninguna piedad
Levanta su sombrero desafiando la autoridad
Entra de golpe por la puerta y las mesas del saloon
Llama a las prostitutas y pide un ron
La fiesta se anima cuando se escucha un llamado
Es el sheriff de la ciudad imponiendo su reinado

Armas en alto, las balas van silbando
Cuerpos cayendo por todos lados
Mujeres y niños quedan llorando
Y cuando las balas cesan, solo queda una en cada cañón

Diez pasos a cada lado
La campana suena con un solo badajo
Un disparo y la estrella cae
El cura bendice el cuerpo del individuo

Recoge el trofeo, marca de su gloria
Mira el cuerpo ahora sin historia
No guarda sentimientos, solo sus balas
Grita a los cuatro vientos que nadie lo calla
Monta en su caballo y espolea
Observa el pecho con la sangre que brota
Lo que no esperaba era la revuelta de un niño
Que veía a su padre caído en el suelo

Arma en mano, lágrimas en los ojos
Disparos con todo el odio
Venganza inesperada aguijoneada por el instinto
Era el fin de un hombre sin rumbo

Diez pasos a cada lado
La campana suena con un solo badajo
Un disparo y el intrépido cae
El cura bendice el cuerpo del individuo

Escrita por: Anderson Coitino / Fábio Gomes Benitez