Der Quell
Kühler Blüten sanfter Hauch
Aus Samt gewobenes Fleisch
So blendet das strahlende Anlitz grell
Nur das Dunkeln gibt die Wahrheit preis
Stets auf ihrer zarten Jagd
Für jedermann ein Fluch und Bann
Und süß umgarnend sie umschlingt
Was eigentlich niemals brechen kann
Bald sich beugend ihr ergeben
Erhebt sich aus ihrem Pful der Pest
Mit kranken Muskeln doch fröhlich lächelnd
In himmlische Höhn auf euren Thron
Trieft auch Ekel und verdorbnes Blut
Durch eure Adern Tag für Tag
Ist zu dienen eure höchste Lust
So seid ihr euch selbst der Untertan
Und jeden Tag gibt es ein Fest
Wo heiliges Opfer geschlachtet wird
Dann heben sich auch erschlaffte Finger
So mühelos der Schuld befreit
Habt ihr euch erst völlig umschlungen
Verloren seid ihr für immerdar
Belohnt euch fürstlich mit Agonie
Bis ihr zerstört was das Leid gebar
Doch wer tötet schon sein eignes Kind
Mit bloßen Händen langsam erstickt
Während es euch in die Augen schaut
eine Träne aus seinen Augen rinnt
So werdet ihr fortan gelebt
Und seid entzweit auf eurem Weg
Der bald in weite Ferne drift
Ihr an euch selbst zu Grunde geht
Der Quelle war es einst entsprungen
Aus unergründlicher Fluten fern
Ein Rätsel ein Gott für das Menschensein
Das Tag für Tag sein Leiden preist
El Manantial
Fresco aliento de suaves flores
De carne tejida en terciopelo
Así deslumbra el brillante rostro
Solo la oscuridad revela la verdad
Siempre en su delicada caza
Una maldición y un hechizo para todos
Y dulcemente envolvente ella abraza
Lo que nunca debería romperse en realidad
Pronto se inclina sumisa
Se levanta de su lecho de peste
Con músculos enfermos pero sonriendo alegremente
Hacia las alturas celestiales en vuestro trono
También gotea repugnancia y sangre corrompida
Por vuestras venas día tras día
Servir es vuestro mayor placer
Así que sois vuestro propio súbdito
Y cada día hay una fiesta
Donde se sacrifica una santa ofrenda
Entonces incluso los dedos cansados se alzan
Tan fácilmente liberados de la culpa
Una vez que os habéis abrazado por completo
Estáis perdidos para siempre
Os recompensáis ricamente con agonía
Hasta destruir lo que el sufrimiento engendró
Pero ¿quién mata a su propio hijo?
Lo sofoca lentamente con las manos desnudas
Mientras os mira a los ojos
Una lágrima corre de sus ojos
Así es como viviréis de ahora en adelante
Y estáis divididos en vuestro camino
Que pronto se desvanece en la distancia
Os destruís a vosotros mismos
El manantial una vez brotó de allí
De aguas insondables y lejanas
Un enigma, un dios para la existencia humana
Que día a día alaba su sufrimiento