395px

Amanecía en la favela

Vinicius Camargo

Amanhecia Na Favela

João acordou naquela manhã amarela
Com os olhos ainda embaçados tirou o angu no fundo da tigela
Raspando o fundo do tacho, o sol ainda baixo, correu pra janela
Com os olhos ainda embaçados,
Viu os meninos fazendo de trave as chinelas
E viu que subia dengosa lá no fundo da viela
Ela, a moça formosa, futuro destaque da Portela
Subia no emaranhado, tal qual fosse passarela
E enquanto amanhecia, ela fazia a manhã mais bela

Amanhecia na favela (4x)

E ela trazia numa mão o pão, na outra vinha a mortadela
O pai prostrado na porta do
barraco, feito sentinela
Pra ver se nenhum urubu botava os olhos na donzela
Enquanto o pai desempregado se prevenia de tais mazelas
Ela se enfeitava se olhando no fundo da panela vazia
E dava ao café do João um tempero de cravo e canela
Enquanto João olhava para os prédios da cidadela
E se lembrava do café que via ser tomado na novela
Que a noite passava na tela da outra janela
Onde não há dor, não há temor, nem há favela...

Amanecía en la favela

João se despertó en esa mañana amarilla
Con los ojos aún nublados, sacó el mingau del fondo del tazón
Raspando el fondo de la olla, con el sol aún bajo, corrió hacia la ventana
Con los ojos aún nublados,
Vio a los niños usando las chinelas como porterías
Y vio que subía grácilmente allá al fondo de la callejuela
Ella, la hermosa joven, futuro destacado de Portela
Subía enredada, como si fuera una pasarela
Y mientras amanecía, ella hacía la mañana más hermosa

Amanecía en la favela (4x)

Y ella traía en una mano el pan, en la otra venía el mortadela
El padre postrado en la puerta del
barraco, como un centinela
Para asegurarse de que ningún buitre pusiera los ojos en la doncella
Mientras el padre desempleado se protegía de tales desgracias
Ella se arreglaba mirándose en el fondo de la olla vacía
Y le daba al café de João un toque de clavo y canela
Mientras João miraba los edificios de la ciudadela
Y recordaba el café que veía ser tomado en la novela
Que pasaba por la pantalla de la otra ventana
Donde no hay dolor, no hay temor, ni hay favela...