Vinícius, Poeta do Encontro Se Todos Fossem Iguais a Você
Homem de bem com a vida, a favor da vida. A quem a vida nada se nega a vida.
Criador de um lirismo em prosa e verso, falado e cantado, e sempre de exaltação a vida.
A canção em Vinicius nasce de um encontro não vem de um conflito. Encontro consigo mesmo, com o outro, com sua cidade.
Com o menino livre e feliz que foi, com o tempo da infância. Fonte inesgotável quando tudo era indizívelmente bom. Menino de beira de mar, os carinhos de vento no rosto e as frescas mãos de maré nos seus dedos de água.
Encontro com o próximo, com aquele que se dá a vida. O que não se defende, o que não se fecha, o que não se recusa participar do espetáculo fascinante da grande e da pequena ventura de viver.
Encontro com os amigos, parceiros da vida em comum, amigos da arte em comum. Encontro com a mulher amada, amiga infinitamente amiga. Encontro com a mulher do povo entre moringas e cenouras emolduradas de vassouras.
Com o operário em construção, dono de uma nova dimensão, a dimensão da poesia. Encontro de sensibilidade pessoal com o sentimento popular da inspiração e da técnica pessoais com o rítmo e inspiração gerais. Encontro da mulher com o homem, do amor. Das palavras com a música, da poesia com a canção. Poesia de aliança com a vida e canção de aliança com a multidão. Voz pessoal mas compreendendo muitas vozes. Encontro com uma voz com todas as vozes.
Poeta do encontro, cantor de vida. Vinicius tomou partido do sentimento contra o ressentimento. Por isso, ele não semeia pedras com aquele que não ama, semeia canções, poesia.
Vinicius canta o povo.
O povo canta Vinicius.
A bênção, Vinicius de Moraes.
Se todos fossem iguais a você
Vai tua vida
Teu caminho é de paz e amor
A tua vida
É uma linda canção de amor
Abre teus braços e canta a última esperança
A esperança divina de amar em paz
Se todos fossem iguais a você
Que maravilha viver
Uma canção pelo ar
Uma mulher a cantar
Uma cidade a cantar
A sorrir, a cantar, a pedir
A beleza de amar
Como o sol, como a flor, como a luz
Amar sem mentir, nem sofrer
Existiria a verdade
Verdade que ninguém vê
Se todos fossem no mundo iguais a você
Vinícius, Poeta del Encuentro Si Todos Fueran Iguales a Ti
Hombre de bien con la vida, a favor de la vida. A quien la vida no le niega nada a la vida.
Creador de un lirismo en prosa y verso, hablado y cantado, y siempre exaltando la vida.
La canción en Vinicius nace de un encuentro, no de un conflicto. Encuentro consigo mismo, con el otro, con su ciudad.
Con el niño libre y feliz que fue, con el tiempo de la infancia. Fuente inagotable cuando todo era indiscutiblemente bueno. Niño de la orilla del mar, las caricias del viento en el rostro y las frescas manos de marea en sus dedos de agua.
Encuentro con el prójimo, con aquel que se entrega a la vida. El que no se defiende, el que no se cierra, el que no se niega a participar en el fascinante espectáculo de la gran y pequeña aventura de vivir.
Encuentro con los amigos, compañeros de la vida en común, amigos del arte en común. Encuentro con la mujer amada, amiga infinitamente amiga. Encuentro con la mujer del pueblo entre jarras y zanahorias enmarcadas de escobas.
Con el obrero en construcción, dueño de una nueva dimensión, la dimensión de la poesía. Encuentro de sensibilidad personal con el sentimiento popular de la inspiración y de la técnica personal con el ritmo y la inspiración generales. Encuentro de la mujer con el hombre, del amor. De las palabras con la música, de la poesía con la canción. Poesía aliada con la vida y canción aliada con la multitud. Voz personal pero comprendiendo muchas voces. Encuentro con una voz con todas las voces.
Poeta del encuentro, cantor de vida. Vinicius tomó partido del sentimiento contra el resentimiento. Por eso, él no siembra piedras con aquel que no ama, siembra canciones, poesía.
Vinicius canta al pueblo.
El pueblo canta a Vinicius.
La bendición, Vinicius de Moraes.
Si todos fueran iguales a ti
Sigue tu vida
Tu camino es de paz y amor
Tu vida
Es una hermosa canción de amor
Abre tus brazos y canta la última esperanza
La esperanza divina de amar en paz
Si todos fueran iguales a ti
Qué maravilla vivir
Una canción en el aire
Una mujer cantando
Una ciudad cantando
Sonriendo, cantando, pidiendo
La belleza de amar
Como el sol, como la flor, como la luz
Amar sin mentir, ni sufrir
Existiría la verdad
Verdad que nadie ve
Si todos fueran en el mundo iguales a ti