395px

Cuitelinho

Viola Urbana

Cuitelinho

Cheguei na beira do porto
Onde as onda se espaia
As garça dá meia volta
E senta na beira da praia
E o cuitelinho não gosta
Que o botão de rosa caia, ai, ai

Quando eu vim
da minha terra
Despedi da parentáia
Eu entrei no Mato Grosso
Dei em terras paraguaia
Lá tinha revolução
Enfrentei fortes batáia, ai, ai

A tua saudade corta
Como aço de naváia
O coração fica aflito
Bate uma, a outra faia
E os óio se enche d'água
Que até a vista se atrapáia, ai...

Nóis se cruzemo na espiral da vida
Mais de uma vez eu tenho consciência
De que na vida não tem coincidência, ai, ai

Nóis se gostemo e se tornemo amigo
Mil música cantemo pros nossos ouvidos
Os lás e os bemóis acordes dissonando
Em perfeita harmonia, ai, ai
Mas um dia chegou e nóis desprevinidos (e nóis desprevinido)
Caímos no chão como dois inimigo (como dois inimigo)
Nos batendo, estropiando, destruindo o construído (destruindo o construído)
No fundo do tacho um gosto de fel

Mas um dia as abelhas se voltam todinhas
E no milagre da lida
No milagre da lida o amor vira mel
Êta nóis!

Cuitelinho

Llegué a la orilla del puerto
Donde las olas se esparcen
La garza da media vuelta
Y se sienta en la orilla de la playa
Y el cuitelinho no quiere
Que el botón de rosa caiga, ay, ay

Cuando vine
de mi tierra
Me despedí de la parentela
Entré en el Mato Grosso
Llegué a tierras paraguayas
Allí había revolución
Enfrenté fuertes batallas, ay, ay

Tu ausencia corta
Como acero de navaja
El corazón se aflige
Late uno, el otro falla
Y los ojos se llenan de agua
Que hasta la vista se nubla, ay...

Nos cruzamos en la espiral de la vida
Más de una vez tengo conciencia
De que en la vida no hay coincidencias, ay, ay

Nos gustamos y nos volvimos amigos
Mil canciones cantamos para nuestros oídos
Los sostenidos y los bemoles acordes disonantes
En perfecta armonía, ay, ay
Pero un día llegó y nosotros desprevenidos (y nosotros desprevenidos)
Caímos al suelo como dos enemigos (como dos enemigos)
Golpeándonos, lastimándonos, destruyendo lo construido (destruyendo lo construido)
En el fondo del caldero un sabor amargo

Pero un día las abejas se vuelven todas
Y en el milagro del trabajo
En el milagro del trabajo el amor se convierte en miel
¡Ay de nosotros!

Escrita por: Antonio Xando / Folclore Recolhido Por Paulo Vanzolini