395px

Fado de la Prejubilación

Vitorino

Fado da Pré-Reforma

Almofada de missanga
para deitar a cabeça
e um fumo negro na manga
antes que alguém adoeça.

Quando saio pró emprego
dizes-me adeus do postigo:
Gosto de ti, seja cego,
fique já aqui tolhido!

Tomo o meu chá de limão
na leitaria da esquina:
ao beber treme-me e a mão
se ao meu lado no balcão
se empoleira uma menina.

Almoço um pastel folhado
volto ao escritório a correr
sento-me à mesa apressado
e logo o patrão, zangado,
Antunes, não pode ser!

No trinta e oito p´ra Chelas
leio a bola ao solavanco
passam postes e janelas
chamam no alto as estrelas
há quem voe para elas
e eu sentado no banco.

Esfrego os pés no capacho
vens de robe dar-me um beijo
que sejas nova não acho
mas calo-me, ponho um pacho,
e enquanto aqueces o tacho
vai-se-me logo o desejo.

E tu, em Marvila: Amor
não gostas do meu cozido?
mas seja lá como for
gosto de ti sim senhor
fique já aqui tolhido!

Fado de la Prejubilación

Cojín de cuentas
para apoyar la cabeza
y un humo negro en la manga
antes de que alguien se enferme.

Cuando salgo para el trabajo
tú me dices adiós desde la ventana:
¡Te quiero, aunque seas ciego,
quédate aquí ya paralizado!

Tomo mi té de limón
en la lechería de la esquina:
al beber tiemblo y la mano
si a mi lado en el mostrador
se sienta una niña.

Almuerzo un pastel de hojaldre
vuelvo corriendo a la oficina
me siento apresurado a la mesa
y enseguida el jefe, enojado,
¡Antunes, no puede ser!

En el treinta y ocho hacia Chelas
leo el periódico a sacudidas
pasan postes y ventanas
llaman arriba a las estrellas
hay quien vuela hacia ellas
y yo sentado en el banco.

Froto los pies en el felpudo
vienes en bata a darme un beso
que seas joven no lo encuentro
pero me callo, pongo un paño
y mientras calientas el plato
se me va el deseo de inmediato.

Y tú, en Marvila: Amor
¿no te gusta mi guiso?
pero sea como sea
te quiero sí señor
¡quédate aquí ya paralizado!

Escrita por: Antonio Lobo Antunes