The Crimson Rider (Gallows Frontier, Act I)
Death! And no escape.
See, the Crimson Rider - alone in the silver screen expanse.
A teeming bedlam of dust and thunder follows in his wake.
With all the resolve of hell burning in his eyes, the bastard hero traverses the plains.
Saddled with avarice and cruelty he rides - the key to a nation fixed to his belt.
A hero? A man. A mouthful of blood.
Perennial, a loaded gun.
A law of the land cares not for lawless men.
A skyline of gravestones stands tall come the dawn
The frontier eternal, beholden to none.
The rider who would deal death, has drafted his own.
The sun drawing nearer, The rider pushed on.
In a fervor of gold, the outlaw becomes a God.
See our hero, realize too late:
He was blind to the gallows, yet tied his own rope.
As the platform falls from his feet, His last breath proclaims:
I am iron, I am death. I am the setting sun. I am the West.
They’ll sing his song - of an era gone
Hero hero, to which sunset will you ride?
When the bleeding clouds leave no horizon?
The gallows, no road back?
El Jinete Carmesí (Frontera de la Horca, Acto I)
Muerte! Y sin escapatoria.
Mira, el Jinete Carmesí - solo en la extensión de la pantalla plateada.
Un bullicioso caos de polvo y truenos sigue a su paso.
Con toda la determinación del infierno ardiendo en sus ojos, el maldito héroe atraviesa las llanuras.
Montado con avaricia y crueldad él cabalga - la llave de una nación fijada en su cinturón.
¿Un héroe? Un hombre. Un bocado de sangre.
Perenne, un arma cargada.
Una ley de la tierra no se preocupa por los hombres sin ley.
Un horizonte de lápidas se alza alto al amanecer.
La frontera eterna, sujeta a nadie.
El jinete que traería la muerte, ha redactado la suya.
El sol acercándose, El jinete siguió adelante.
En un frenesí de oro, el proscrito se convierte en un Dios.
Mira a nuestro héroe, se da cuenta demasiado tarde:
Estaba ciego ante la horca, pero ató su propia soga.
Cuando la plataforma cae de sus pies, Su último aliento proclama:
Soy hierro, soy muerte. Soy el sol poniente. Soy el Oeste.
Cantarán su canción - de una era pasada.
Héroe héroe, ¿hacia qué atardecer cabalgarás?
¿Cuando las nubes sangrantes no dejen horizonte?
¿La horca, sin camino de regreso?