Flores Mortas
O lamentar, da alma gasta de ilusões
Preso nas confusões das minhas próprias soluções
Ando mais quebrado que promessas humanas
Nas canecas de vinho das adegas suburbanas
Embriago a temperança, disfarço a insegurança
Cada vez mais distante de sua imagem e semelhança
Deboches sussurrados no plano demoníaco
Abatido, perdido com joelhos doloridos
Fecho os olhos, buscando um paraíso
Um peito oco, tolo,o ego ostenta
A fumaça peçonhenta densa acalenta
Nas noites quentes de psicodelia
Mais alto que o balão inflado de melancolia
Sempre transferindo as culpas
Com sorriso torto camuflando as angústias
Sempre atrás de sonhos prostituídos
Entulhos do orgulho desdenha os prejuízos
Sempre desprezando a sua face
Finjo não sentir talvez a dor fracasse
Sou só mais um estranho no meio tumulto
Regozijando a sensatez atrofiada dos estúpidos
Como de praxe meu culto morno
O inevitável vomito leva meu corpo
Com os pulsos abertos
Por meus infernos encobertos
Despejando sobre a terra as tristezas
Choro, na minha permanente alegria passageira
E como chuva, anjos caem triunfantes
Sobre templos entretendo ignorantes
Frieza, tendências autodestrutivas
Fruto de preces megalomaníacas
Pregando que tudo é passageiro
Mas clamando por restituição em desespero!
A sacra devoção ao contraditório
O teatral domínio próprio
Pedras de tropeço, desmotivam os recomeços
Enquanto tudo escapa entre os dedos
A tarja preta em excesso exorciza pesadelos
Haja vista a maldição natural
Explanando minha fortaleza de cristal
Oceanos ousam nos separar
Mas só é você que anda sobre o mar!
Flores Marchitas
El lamento, del alma gastada de ilusiones
Atrapado en las confusiones de mis propias soluciones
Ando más quebrado que promesas humanas
En los vasos de vino de las bodegas suburbanas
Embriago la templanza, disfrazo la inseguridad
Cada vez más distante de tu imagen y semejanza
Burlas susurradas en el plano demoníaco
Abatido, perdido con rodillas adoloridas
Cierro los ojos, buscando un paraíso
Un pecho hueco, tonto, el ego ostenta
El humo venenoso denso acaricia
En las noches calurosas de psicodelia
Más alto que el globo inflado de melancolía
Siempre transfiriendo las culpas
Con sonrisa torcida camuflando las angustias
Siempre persiguiendo sueños prostituidos
Escombros del orgullo desprecian las pérdidas
Siempre despreciando tu rostro
Fingiendo no sentir tal vez el dolor fracase
Soy solo otro extraño en medio del tumulto
Regocijando la sensatez atrofiada de los estúpidos
Como de costumbre, mi culto tibio
El inevitable vómito lleva mi cuerpo
Con las muñecas abiertas
Por mis infiernos ocultos
Derramando sobre la tierra las tristezas
Lloro, en mi permanente alegría pasajera
Y como lluvia, ángeles caen triunfantes
Sobre templos entreteniendo ignorantes
Frieza, tendencias autodestructivas
Fruto de preces megalómanas
Predicando que todo es pasajero
¡Pero clamando por restitución en desespero!
La sagrada devoción a lo contradictorio
El teatral dominio propio
Piedras de tropiezo desmotivan los nuevos comienzos
Mientras todo se escapa entre los dedos
La pastilla negra en exceso exorciza pesadillas
Haya vista la maldición natural
Exponiendo mi fortaleza de cristal
Los océanos se atreven a separarnos
¡Pero solo tú caminas sobre el mar!