395px

El llanto del sertão

Wilson Aragão

O sertão Chora

A seca que abate a gente
tira a comida da mesa
o sertanejo (nordestino) humilhado,
não esconde sua tristeza:
finca a enxada no chão
e, naquele poeirão,
sobe um mundo de incerteza.
O sertanejo resiste,
forte como um pau-pereira
clamoroso é ao que se assiste
nesta nação brasileira,
onde uns têm tudo farto,
mulheres morrem de parto
nos braços de uma parteira.
Na seca a politicagem
dos coronéis faz parada
homens aqui são tratados
como se fossem boiada.
Triste sertão de "caboclo",
onde um voto vale pouco,
onde a vida vale nada.
Passa a seca vem a chuva
nada de melhorar,
porque o governo nega
semente pra semear,
e o latifundiário,
pra aumentar o calvário
nega terra pra plantar.
Desrespeita-se a velhice
abandona-se a infância
as escolas desmoronam
por injúria ou traficância,
do saber poucos se apossam
e as criancinhas engrossam
o Exército da ignorância.
Terra que produz de tudo
- do feijão ao babaçu -
teu povo é escravizado
no açoite do couro cru;
come restos de ração,
bebe a lama do porão,
não tem roupa - anda nu.
Semblantes desfigurados,
corpos esqueléticos nus,
enquanto nutrem a esperança
num milagre de Jesus,
disputam pelas estradas
brutos já mortos, ossadas,
com bandos de urubus.
Asfora falou um dia
dos seios sem leite, murchos
das veias brancas, sem sangue,
que nem algodão - capuchos -,
enquanto reina a alarvia
da elite que um dia
terá de perder os luxos

El llanto del sertão

La sequía que golpea a la gente
quita la comida de la mesa
el sertanejo (nordestino) humillado,
no oculta su tristeza:
clava el azadón en la tierra
y, en ese polvoriento lugar,
se eleva un mundo de incertidumbre.
El sertanejo resiste,
fuerte como un palo de pereira
clamoroso es lo que se ve
en esta nación brasileña,
donde unos tienen todo en abundancia,
mujeres mueren al dar a luz
en brazos de una partera.
En la sequía la politiquería
de los coronéis hace parada
hombres aquí son tratados
como si fueran ganado.
Triste sertón de 'caboclo',
donde un voto vale poco,
donde la vida no vale nada.
Pasa la sequía viene la lluvia
nada mejora,
porque el gobierno niega
semilla para sembrar,
y el latifundista,
para aumentar el calvario
niega tierra para plantar.
Se desprecia la vejez
se abandona la infancia
las escuelas se derrumban
por injuria o traficancia,
de saber pocos se apropian
y los niños engrosan
el Ejército de la ignorancia.
Tierra que produce de todo
- desde frijoles hasta babaçu -
tu gente es esclavizada
en el azote del cuero crudo;
come restos de ración,
bebe el lodo del sótano,
no tiene ropa - anda desnudo.

Rostros desfigurados,
cuerpos esqueléticos desnudos,
mientras alimentan la esperanza
en un milagro de Jesús,
compiten por las carreteras
con brutos ya muertos, huesos,
con bandadas de buitres.

Asfora habló un día
de los pechos sin leche, marchitos
de venas blancas, sin sangre,
que ni algodón - capullos -,
mientras reina la algarabía
de la élite que un día
tendrá que perder los lujos

Escrita por: Miguezim De Princesa / Wilson Aragão