Knochenkult
Blank und weiß und nicht in Gräbern,
ausgeblichen, wirr verstreut,
als Fragmente einst'ger Körper,
die kein Leben mehr erfreut.
Nutzlos hängen sie an Ästen,
nichts bewegt sie, nur der Wind,
wispert in den leeren Hüllen,
jener, die verendet sind.
aufgereiht, um zu bemerken,
dass nichts weiter übrig bleibt,
nichts als Trauer, Tod und Asche,
und der Todes Einsamkeit.
Abwärts blicken Augenhöhlen
düster in das Regenlicht,
ausgebrannt und abgefressen,
lang' schon starr und ohne Sicht.
Gähnend klaffen off'ne Rachen,.
Schädel grinsen spöttisch drein,
stumm, doch immer noch bedrohlich,
faulig schimmert das Gebein.
Abgehäutet, bar des Fleisches,
abseits jeglicher Geduld,
spröde in vergilbter Schönheit,
huldigend dem Knochenkult.
Culto a los Huesos
Blanco y blanco y no en tumbas,
desvanecidos, dispersos confusamente,
como fragmentos de cuerpos pasados,
que ya no disfrutan de la vida.
Inútilmente cuelgan de ramas,
nada los mueve, solo el viento,
susurra en las cáscaras vacías,
de aquellos que han perecido.
alineados, para notar,
que nada más queda,
nada más que tristeza, muerte y cenizas,
y la soledad de la muerte.
Mirando hacia abajo, las cuencas de los ojos
oscurecen en la luz de la lluvia,
quemados y devorados,
desde hace mucho rígidos y sin vista.
Las mandíbulas abiertas bostezan,
los cráneos sonríen burlonamente,
mudos, pero aún amenazantes,
el hueso brilla putrefacto.
Desollados, sin carne,
lejos de toda paciencia,
frágiles en su belleza amarillenta,
rindiendo culto al hueso.