The Coven of the Sabbats
Screams from the house
Echo forever in the night
Lies the children espouse
Drive the poor woman from sight
From the old dirt lane
The women plodded on
Though her feet were in pain
She knew she must be gone
Torchlight from the villagers
Whom swarmed into the night
And made after her with haste
As they bore their penetrating light
The poor woman stopped
The sound of her followers was gone
While to her knees she dropped
She knew she wouldn't last 'til dawn
As the torchlight grew near
The woman's face fell pale
With the villages plight clear
Her running was of no avail
To the stake they tied her
Bound; unable to escape
And soon they lit the fire
Which would be her end
The only way to eliminate
The ominous threat of witches
Was to burn away their powers
With the grandeur of god's fire
As the lonely woman wept
None other mourned her state
High upon her wooden pyre
Her townspeople sealed her fate
With a final bloody scream
The women let her spirit
And her soul tear forth
From this mortal realm
Cursing the damned people
To their now timely demise
El aquelarre de los Sabbats
Gritos desde la casa
Eco eterno en la noche
Mienten los niños
Expulsan a la pobre mujer de la vista
Por el viejo camino de tierra
Las mujeres avanzaban pesadamente
Aunque sus pies dolían
Sabía que debía irse
La antorcha de los aldeanos
Que se agolpaban en la noche
Y la seguían con prisa
Mientras llevaban su luz penetrante
La pobre mujer se detuvo
El sonido de sus seguidores desapareció
Mientras caía de rodillas
Sabía que no duraría hasta el amanecer
A medida que la antorcha se acercaba
El rostro de la mujer palidecía
Con el destino claro de los aldeanos
Su huida no serviría de nada
A la estaca la ataron
Atada; incapaz de escapar
Y pronto encendieron el fuego
Que sería su fin
La única forma de eliminar
La amenaza ominosa de las brujas
Era quemar sus poderes
Con la grandeza del fuego de Dios
Mientras la solitaria mujer lloraba
Nadie más lamentaba su estado
En lo alto de su pira de madera
Los habitantes de su pueblo sellaron su destino
Con un último grito sangriento
Las mujeres dejaron que su espíritu
Y su alma se desgarraran
De este reino mortal
Maldiciendo a la gente condenada
A su inminente perdición