Desafio do Auto da Catingeira
Senhores donos da casa, o cantadô pede licença
Pra puxar viola rasa, aqui na vossa presença
Venho das banda do norte
Cum pirmissão da sentença
Cumpri minha sina forte
Já por muitos con'icida
Buscando a I'lusão da vida
Ou o cutelo da morte
E das duas a prifirida
Há que me mandar a sorte
Já que nunciei quem sou
Deixo meu convite feito
Pra qualqué dos cantadô
Dos que se dá por respeito
Que aqui por acaso teja
Nessa função de alegria
E pra que todos me veja
Puxo alto a cantoria
Cum-essa viola de peleja
Que quando n'mata-aleja cantadô de arrelia
Só na escada de uma igreja
Labutei c'uma dúzia um dia
Cinco morreram de inveja
Três de avexo, um de agonia
Matei os bicho cum um mote
Que já me deu três mulé
É a história de um caçote
Um quati e um saqué
O caçote com o pote
Com u'outro coati, um café
Em antes ofereceu o lote
Num saco pro saqué
O saqué secou o pote
Deixou o quati só com a fé
De que dentro do tal pote
Inda tinha algum café
E xispô sambando um xote
No xavido do saque
Que quati ca-dica a sorte
Boto o bico e bato o bote
O que é que o saqué quer?
Em antes porém aviso
Sô malvado, não aliso
Triste ou feliz é o cantadô
Queu-apanhar pra dar o castigo
A'pois quem canta comigo
Sai defunto ou sai doutô
Sinhô cantador chegante, me adesculpe o tratamento
Nessa hora nesse instante, mermo aqui nesse momento
Com um canto tão significante
Sem fama sem atrevimento
Num duelo de falante
Venho de muito conhecimento
Mas pra títulos e valentia
Só traz u'a viola na mão
Fala ilustre companheiro
Marcar o lugar da porfia
Se lá fora no terreiro
Ou aqui mémo no salão
Vamo logo mano à obra
Deixe as bestagem de lado
Que a luma já fez manobra
No seu campo alumiado
Vamo seguir-sois daqui
Vai deixando explicado
As roda dos cantori-lírio
E que lhe é mais agradado
Se vamo cantar o moirão
O martelo ou a tirana
Ou a ligeira sussuarana
Parcela de mutirão
Ou entonce, ao invés
A obra de nove pés
De oito, sete, ou seis
Ou se dez pés, um quadrão
Vamo logo mano à obra
Deixe essas coisa de lado
Vamo cantar no salão
Dô mais riuna que a cobra
Que a cobra que traz o rabo encravado
Envenenado o ferrão
A'pois-sim, tá certo: Vamo
Cantá qualqué cantoria
Brinquei-lhe em minha acamo
Pra arrotá sabedoria
Vamo cantar, meu amigo
As moda que for chegando
Num córrem, mas sem perigo
Que tá sempre esp'ricando
P'esse povo que eu digo
Enducado me escutano
A'pois pra entender parcela
Martelac-ou-quitirando
Tem que bater mil cancela
Na estrada dos desengano
E ainda pú-rrico, ah, tem
Que saber, sofrer, esperar
Mermo sabendo que não vêm
As coisa do seu sonhá
Na estrada dos desengano
Andei de noite e de dia
A'pois sim, tá certo: Vamo
Cantá qualqué cantoria
Na estrada dos desengano
Andei de noite e de dia
Inludido percurando
Aprendê o que num sabia
Quando eu era moço, um dia
Risolvi sair andando
Numa estrada da alegria
A alegria percurando
Curri doido, atrás dela
Entrou ano, saiu ano
Bati mais de mil cancela
Na estrada dos desengano
Bati mais de mil cancela
Na estrada dos desengano
Todo cantadô errante trás nos peito
Uma mazela, nas alma Lua minguante, estrada e som de
Cancela, ai
Todo cantadô errante trás nos peito
Uma mazela, nas alma Lua minguante, estrada e som de
Cancela, ai
Ai, fonte que ficou distante
Que matava a sede dela
E o coração mais discrente
Dos amor da catingueira
Ai o amor é uma serpente
Esse bicho morde a gente
Vamo'pois cantar pá cela
Va-e'-dá, da-e'-da
Eu sou cantador de coco
Eu não canto a cela
Pa-cela feiticeira
Eu corro às legua dela, ah, ah
Chegando nu' lugar
Adonde tem janela
Eu vo' me desculpano
Me dano nas canela
Da-e'-da, da-I'-da, da-I'-na
Conheci um cantadô ossudo e valente
Que mandava aos homens o mal vezes crente
Mas um dia ele tocou nos batente d'u'a janela
E o bicho do amor mucambado e'u'a donzela
E o cantadô aos pouco foi se paixonan'o pu'ela
Té que um dia ficô louco de tanto cantar pa cela
E hoje veve pela estrada, resmungando que é culpada
Foi a mucama da janela, da-e'-dá, dá-'e- ná
Eu sou cantadô de coco
A'pois quem canta pá cela
Corre o risco são francisco
Corre doido cantano ela
Dá-e'-na
Dá - e' - ná
Tá-ín-a
Desafío del Auto de la Catinguera
Señores dueños de la casa, el cantador pide permiso
Para sacar la guitarra rasa, aquí en su presencia
Vengo de las tierras del norte
Con permiso de la sentencia
Cumplí mi destino fuerte
Ya conocido por muchos
Buscando la ilusión de la vida
O el cuchillo de la muerte
Y de las dos la preferida
Debe mandarme la suerte
Ya que anuncié quién soy
Dejo mi invitación hecha
Para cualquier cantador
De los que se dan su lugar
Que aquí por casualidad esté
En esta función de alegría
Y para que todos me vean
Canto alto la canción
Con esta guitarra de pelea
Que cuando no mata, aleja al cantador de la pelea
Solo en la escalera de una iglesia
Luché con una docena un día
Cinco murieron de envidia
Tres de rencor, uno de agonía
Maté a los animales con un mote
Que ya me dio tres mujeres
Es la historia de un cachorro
Un coatí y un saco
El cachorro con el pote
Con otro coatí, un café
Antes ofreció el lote
En un saco para el saco
El saco secó el pote
Dejó al coatí solo con la fe
De que dentro del tal pote
Aún había algo de café
Y escapó bailando un xote
En el vacío del saco
Que coatí ca-dica la suerte
Pone el pico y da el golpe
¿Qué es lo que el saco quiere?
Antes, sin embargo, aviso
Soy malvado, no aliso
Triste o feliz es el cantador
Que recibe para dar el castigo
Porque quien canta conmigo
Sale difunto o sale doctor
Señor cantador recién llegado, disculpe el trato
En este momento, en este instante, justo aquí en este momento
Con un canto tan significativo
Sin fama, sin atrevimiento
En un duelo de parloteo
Vengo con mucho conocimiento
Pero para títulos y valentía
Solo traigo una guitarra en la mano
Habla ilustre compañero
Marcar el lugar de la contienda
Ya sea afuera en el patio
O aquí mismo en el salón
Vamos pronto hermano al trabajo
Deja las tonterías de lado
Que la luna ya hizo maniobra
En tu campo iluminado
Vamos siguiendo de aquí
Va dejando explicado
Las rondas de los cantores líricos
Y qué es lo que le agrada más
Si vamos a cantar el moirón
El martillo o la tirana
O la ligera sucurana
Parte de mutirón
O entonces, en cambio
La obra de nueve pies
De ocho, siete u seis
O si diez pies, un cuadrón
Vamos pronto hermano al trabajo
Deja esas cosas de lado
Vamos a cantar en el salón
Más ruidoso que la cobra
Que la cobra que trae la cola clavada
Envenenada la aguijón
Entonces, está bien: Vamos
A cantar cualquier canción
Jugué en mi cama
Para eructar sabiduría
Vamos a cantar, amigo mío
Las modas que vayan llegando
Sin correr, pero sin peligro
Que siempre está espiando
A este pueblo que digo
Educado me escuchando
Porque para entender parte
Martillando o quitando
Hay que golpear mil cancelas
En el camino de los desengaños
Y aún pobre, ah, tiene
Que saber, sufrir, esperar
Aunque sabiendo que no vienen
Las cosas de su soñar
En el camino de los desengaños
Anduve de noche y de día
Entonces, está bien: Vamos
A cantar cualquier canción
En el camino de los desengaños
Anduve de noche y de día
Engañado buscando
Aprender lo que no sabía
Cuando era joven, un día
Decidí salir caminando
En un camino de alegría
Buscando la alegría
Corrí loco, detrás de ella
Entró año, salió año
Golpeé más de mil cancelas
En el camino de los desengaños
Golpeé más de mil cancelas
En el camino de los desengaños
Todo cantador errante lleva en el pecho
Una herida, en el alma Luna menguante, camino y sonido de
Cancela, ay
Todo cantador errante lleva en el pecho
Una herida, en el alma Luna menguante, camino y sonido de
Cancela, ay
Ay, fuente que quedó lejos
Que saciaba su sed
Y el corazón más incrédulo
De los amores de la catinguera
Ay, el amor es una serpiente
Este animal muerde a la gente
Vamos entonces a cantar para ella
Ve y dale, da y da
Soy cantador de coco
No canto para ella
Para ella hechicera
Corro a sus brazos, ah, ah
Llegando a un lugar
Donde hay una ventana
Me disculpo
Me lastimo las piernas
Da y da, da y da, da y na
Conocí a un cantador huesudo y valiente
Que enviaba a los hombres el mal veces creyente
Pero un día tocó en los batientes de una ventana
Y el bicho del amor se enredó con una doncella
Y el cantador poco a poco se fue enamorando de ella
Hasta que un día se volvió loco de tanto cantar para ella
Y hoy vive por la carretera, murmurando que es culpable
Fue la doncella de la ventana, da y da, da y na
Soy cantador de coco
Porque quien canta para ella
Corre el riesgo San Francisco
Corre loco cantándole
Da y na
Da y na
Está en