Casta
Me alcança tuas penas gaucho
É quando descubro o silêncios
Pelo cansaço das horas
Quando minha cismas se alongam
Ao recorrer as estrelas
E essa existência terrena
Encontra insônias de fogo
Onde andarás
Fazendo fronteiras
Entre estrelas e arreios
Apenas escuto os fantasmas
Nas casas grandes de estâncias
A brincarem de rio grande
Nas campeiras madrugadas
Me alcança tuas penas gaucho
Nobre sobrevivente
Do rio de la plata
Changador, tropeiro
Carregador de distâncias
Das missões a Buenos Aires
Da fronteira ao litoral
E os sinos
Da catedral da santa cruz de loreto
Um caminhante
Que traz querência nos olhos
De geografias e rastros
De semblantes desconfiados
Dos manejos dos baralhos
Sobre palas estendidos
Onde haviam vencido
Com trucos mal enredados
Por vezes os olhos mansos
De ver crianças nos setembros
Brincando com as pitangueiras
Sem saber que o destino
Que tem o tempo nas mãos
Lhes roubaria a infância
E a primavera
Da estância, da flor, do trevo, do chão
De ver moradores pelos matos
Com negrume nos cabelos
E guaranys nos seus lábios
Mendigando sua essência
Das catedrais às taquaras
Os olhos estilhaçados
Com esperanças dormidas
Pelos pousos das estradas
Multiplicam-se as distâncias
Do galpão a casa grande
Pela investida dos passos
Garroneiors e estreleiros
Da tua alma ameríndia
Te trouxe o fiel testemunho
Do tempo nos seus rascunhos
Pra o alicerce da vida
Enquanto tuas penas me alcançam
Minhas cismas de fogo
Um velhito se anuncia lentamente
Com timbres de quero-queros
Abre a cancela e empurra o baio
Traz agostos sobre o poncho
E o sossego das cacimbas
Na bendita teimosia
De andar abrindo cancelas
Na serenata do Sol
Guarda esperanças antigas
Com mistérios de galpões
E as razões de tanto inverno
Prenunciando em voz de vento
Envelhecendo geadas
Nas crinas brancas do tempo
E me agradece de úmidas retinas
Por falar do meu avô
Casta
Alcanzame tus plumas gaucho
Ahí es cuando descubro los silencios
Por el cansancio de las horas
Cuando mis cismos se estiran
Recurriendo a las estrellas
Y esta existencia terrenal
Encuentra insomnio de fuego
¿Dónde vas a caminar?
Hacer fronteras
Entre las estrellas y el arnés
Sólo oigo a los fantasmas
En las grandes casas de resorts
Jugando el gran río
En los campeones del amanecer
Alcanzame tus plumas gaucho
Sobreviviente noble
Desde el río de la plata
Cambiador, tropezando
Cargador de distancia
De las misiones a Buenos Aires
De la frontera a la costa
Y las campanas
Desde la catedral de la santa cruz de loreto
Un excursionista
Que trae deseo en los ojos
De geografías y pistas
De semblante sospechoso
De la manipulación de las cubiertas
Sobre palias extendidas
Donde habían ganado
Con trucos mal enredados
A veces los ojos mansos
Para ver a los niños en septiembre
Jugando con las pitangueiras
Sin saber que el destino
¿Quién tiene tiempo en sus manos
Les robaría su infancia
Y primavera
Desde el complejo, desde la flor, desde el trébol, desde el suelo
Para ver a los lugareños en el bosque
Con negrura en el cabello
Y guaranys en tus labios
Rogando tu esencia
De catedrales a taquaras
Los ojos destrozados
Con esperanzas somnolientas
Para los aterrizajes de carretera
Las distancias se multiplican
Del cobertizo a la casa grande
Por la embestida de pasos
Garroneiors y estampados
De tu alma amerindia
Te traje el testimonio fiel
De la época en sus borradores
A la base de la vida
Mientras tus plumas me alcanzan
Mis cismas de fuego
Un anciano se anuncia lentamente
Con tonos de deseo
Abre la puerta y empuja la bahía
Trae agosto en el poncho
Y la tranquilidad de los adoquines
En bendecida obstinación
De caminar abre cancela
En la serenata del sol
Mantiene viejas esperanzas
Con misterios de cobertizos
Y las razones de tanto invierno
presagiando en una voz de viento
Criadas envejecidas
En las crines blancas del tiempo
Y gracias por las retinas mojadas
Hablando de mi abuelo