Tobiano do Itaroquem
(dos pagos do itaroquem, mas uma história eu relato
Tinha um tobiano veiaco , corcoveava pior que gato
Naqueles campos pelads da estância 44
Recebi de lá um convite pra um rodeio e marcação
E não tive um bom palpite ao sair do meu rincão
Me fui ajeitando a boca dum redomão alazão
Me arrecebeu o capataz e chuliou bem pra minhas espora
E pro meu mango veio feio e disse: vorta lá fora e do pingo tira os arreio
Que a estância tem um tobiano que é pra vacê dá um conseio
Eu disse prele: é pra já! e enveredei pra mangueira
E embuçalei o ventena, traiçoeiro pior que cruzera
Enciei logo ali mesmo, na portera da manguera)
Tinha numa estância fortaleza de um general fala-fina
Um aresaga tobiano que era um mandraco de china
Chegava a causar espanto cuiudo do isqueiro branco
Com caracha nas narinas
Sobrava altura o reiuno e tudo que era defeito
Corcoveava disparando calçando o queixo no peito
Comigo não tem lorota e o chimbo queixo de grota
Eu fui domar do meu jeito
(tobiano que o meu amigo julio fontela e o mano lima,
Já tinham arrebentado a pau e largado a campo fora)
Um maneador num pede amigo ficou estirado a capricho
E eu fui arregrando as traia da peitera inté o rabicho
Apertei bem o cinchão e com o mando na mão
Me fui pra o lombo do bicho
A espora foi cutucando que nem bicada de ganso
E o mango pegou cruzado na sequência do balanço
Saí de cabelo chato só a pá do rabo no basto
Surrei até ficá manso
Depois da doma ao trabalho no traquejo pra laçada
Três dá pega pra munício da baliza a paleteada
Mas só foi tempo perdido, porque o tobiano bandido
Nunca se prestou pra nada
Tobiano do Itaroquem
Dos pagos de Itaroquem, pero una historia les cuento
Había un tobiano malhumorado, corcoveaba peor que un gato
En esos campos pelados de la estancia 44
Recibí de allá una invitación a un rodeo y marcación
Y no tuve buena corazonada al salir de mi rancho
Me fui acomodando en la boca de un redomón alazán
Me recibió el capataz y me chuleó bien las espuelas
Y para mi mango vino feo y dijo: vuelve afuera y quítale los arreos al caballo
Que en la estancia hay un tobiano al que debes darle un consejo
Le dije: ¡es para ya! y me dirigí hacia la manga
Y encubé el ventena, traicionero peor que una cruzera
Empecé justo ahí mismo, en la puerta de la manga
Había en una estancia la fortaleza de un general hablador
Un tobiano alazán que era un diablo de china
Causaba asombro con su carácter de isquero blanco
Con caracha en las narices
Sobraba altura en el reino y todo lo que era defecto
Corcoveaba disparando poniendo el mentón en el pecho
Conmigo no hay engaños y el chimango en el pecho
Yo lo domé a mi manera
(Tobiano que mi amigo Julio Fontela y el hermano Lima,
Ya habían domado a palo y dejado en el campo)
Un maneador en un pedazo amigo quedó tirado caprichosamente
Y fui ajustando las riendas desde el pecho hasta la cola
Apriete bien el cinchón y con el mando en la mano
Me fui al lomo del animal
La espuela fue picoteando como picotazos de ganso
Y el mango agarró cruzado en el balanceo
Salí con el pelo alborotado solo la pata de la cola en el basto
Lo azoté hasta que se calmó
Después de domarlo, al trabajo en la destreza para el lazo
Tres intentos para el munición de la baliza a la paleteada
Pero fue tiempo perdido, porque el tobiano bandido
Nunca se prestó para nada