Baladah Lachovesh
Hem hitkad'mu le'at. Hakol hayah ragu'a.
Mineged hanahar vegome merash'resh
pit'om ra'am barak,
echad tza'ak: patzu'a!
Ani kvar ba - anah lo hachovesh.
Alinu al mokesh! tza'ak az hapatzu'a,
ani kan, letzid'cha - anah lo hachovesh.
Barad shel esh nitach,
barad kaved katu'a,
me'ever lanahar, lagome harochesh.
Hash'iru oti kan - bikesh az hapatzu'a,
azov shtuyot
- anah az/lo hachovesh.
Tatzil et atzmecha - bikesh az hapatzu'a.
Ani nish'ar itcha - anah lo hachovesh.
Vehem not'ru shneihem,
vehasadeh patu'ach.
Vehem not'ru shneihem,
vehem g'luim la'esh.
Anachnu avudim
- milmel az hapatzu'a,
echoz bi tov
- anah lo hachovesh.
Niftzata gam atah
- milmel az hapatzu'a
azov, zeh lo nora
- anah lo hachovesh.
Ha'esh k'vedah, k'vedah! Kasheh, kasheh lanu'a.
Rak lo lehitya'esh, rak lo lehitya'esh,
ez'kor otcha tamid
- nishba az hapatzu'a.
Rak lo lipol- milmel az hachovesh.
Shelcha ad yom motcha
- nishba az hapatzu'a.
Hayom hu yom moti
- anah lo hachovesh.
Pit'om anan avak, pit'om altah haru'ach,
vetzel al hakarka,
ve'hu karev, ro'esh.
Nitzalnu! Hem ba'im!
- yibev az hapatzu'a,
ach lo shama milah min hachovesh.
Achi, achi sheli!
- yibev az hapatzu'a.
Me'ever lanahar hagome merash'resh,
achi, achi sheli
achi, achi sheli
achi!!!
Balada del Humano
Se han vuelto lentos. Todo estaba tranquilo.
En contra de la corriente y en medio del remolino
De repente, un trueno retumbó,
¡Uno gritó: ¡estalló!
Ya estoy aquí - no soy el débil.
¡Subimos a la trampa! gritó entonces el estallido,
ya estoy aquí, a tu lado - no soy el débil.
Granizo de fuego se desató,
granizo pesado cayó,
del otro lado del río, en medio del pantano.
Me cantan aquí - buscaba entonces el estallido,
deja las tonterías
- no soy entonces/el débil.
Sálvate a ti mismo - buscaba entonces el estallido.
Yo me quedaré contigo - no soy el débil.
Y ellos se liberaron,
y el campo quedó abierto.
Y ellos se liberaron,
y fueron devorados por el fuego.
Estamos perdidos
- en medio del estallido,
toma lo bueno
- no soy el débil.
Tú también has sido liberado
- en medio del estallido,
déjalo, no es terrible
- no soy el débil.
El fuego es pesado, pesado! Difícil, difícil de soportar.
Solo no te quemes, solo no te quemes,
siempre te recordaré
- juró entonces el estallido.
Solo no caigas - en medio del débil.
Tu día llegará
- juró entonces el estallido.
Hoy es tu día
- no soy el débil.
De repente, una nube de polvo, de repente, un viento fuerte,
y una sombra en el suelo,
y él se acerca, la cabeza.
¡Nos salvamos! ¡Ellos vienen!
- gritó entonces el estallido,
pero no escuchó una palabra del débil.
¡Hermano, hermano mío!
- gritó entonces el estallido.
Del otro lado del río en medio del remolino,
hermano, hermano mío
hermano, hermano mío
¡hermano!!!