395px

Mono Miriqui en Hollywood

Zaklonisce Prepeva

Mico Miriqui Ide U Holivud

Kada se rat završio,
Muriquija su skinuli ad acta.
Kažnjen je bio što je pucao
Na armiju I sile nato pakta.

Od sve muke se propio,
Znali su ga po kafanama svud,
A jednog dana je doš'o I rekao:
"Braćo, odoh ja u holjivud!"

Niko nije znao
Kakve je I'm'o namere.
Znali su samo jedno,
Da mrzeo je amere.

Počele su da kruže bajke,
O njemu su pričale I stare majke:
Za ideale
Samo hrabri se pale!

Navodno je interpol
Poslao za njim agente.
Pričalo se da je vođa
Opasne šiptarske iredente.

I dok holivud gori,
Mićo viče: šoti mori,
Počinje kataklizma
Kapitalizma!

Mićo muriqui je otiš'o u daleki holivud,
Mićo je amere stavio pred strašan sud.

C'mon mićo, do the locomotion.
C'mon mićo, you can dance.

Kažu da je umro mlad
I hrabar kao che guevara.
I niko nezna gde je sahranjen,
Al' njegov duh I dalje hara.

Slaviše ga više od svega,
čAk I više od skender-bega,
Zadnjeg partizana
Sa balkana.

Njegove su zadnje rećI bile:
"Ko vas jebe,
Ostaću budala samo za sebe!"

A jedared I sloboda biće
I zavreće krvca razborita,
A u ruke muriquija miće
Svaka puška biće ubojita.

Mono Miriqui en Hollywood

Cada vez que la guerra terminaba,
Al mono muriqui lo dieron por terminado.
Fue castigado por disparar
Contra el ejército y las fuerzas de la OTAN.

De tanto sufrir,
Lo conocían en todos los bares,
Y un día llegó y dijo:
'¡Hermanos, me voy a Hollywood!'

Nadie sabía
Cuáles eran sus intenciones.
Solo sabían una cosa,
Que odiaba a los gringos.

Comenzaron a circular rumores,
Las viejas madres contaban historias:
'¡Por ideales
Solo los valientes se encienden!'

Supuestamente Interpol
Envió agentes tras él.
Se decía que era el líder
De peligrosos irredentos albaneses.

Y mientras Hollywood arde,
Mono grita: ¡malditos yanquis!,
Comienza la catástrofe
Del capitalismo.

Mono muriqui se fue a la lejana Hollywood,
Mono puso a los gringos en un terrible juicio.

Vamos mono, haz la locomoción.
Vamos mono, puedes bailar.

Dicen que murió joven
Y valiente como el Che Guevara.
Y nadie sabe dónde está enterrado,
Pero su espíritu sigue rondando.

Lo celebraron más que a nada,
Incluso más que a Skanderbeg,
El último partisano
De los Balcanes.

Sus últimas palabras fueron:
'Que les den,
¡Me quedaré como un tonto para mí mismo!'

Y una vez la libertad llegue
Y la sangre sabia hierva,
Y en las manos de muriqui se coloque
Cada rifle será letal.

Escrita por: