395px

Crimen de Amor

Zé Fortuna & Pitangueira

Crime de Amor

Desde os lindos tempos que eram estudantes.
Osvaldo e Clarisse se amavam demais.
Igual duas aves que não conheciam.
Da vida enganosa seus golpes fatais.
Um dia Osvaldo formou-se pra médico.
E ela formou-se um ano depois.
Casaram-se e foram em longa viagem.
De lua-de-mel bem felizes os dois.

Clarisse na viagem ao marido pediu.
Se um dia uma dor a fizesse sofrer.
Melhor que a matasse pois desejaria.
Mil vezes a morte do que padecer.
Passaram-se os anos e um dia Clarisse.
Doença incurável pegou pra morrer.
O doutor lembrou do pedido da esposa.
Que nunca no mundo a deixasse sofrer.

E uma injeção de terrível veneno.
No braço da esposa aplicou a chorar.
Enquanto injetava o veneno dizia.
Agora meu bem você vai descansar.
E olhando no rosto da esposa foi vendo.
Seus olhos parando a cobrir-se de um véu.
Qual duas estrelas perdendo seu brilho.
Cobrindo-se aos poucos com as nuvens do céu.

Ele enlouqueceu vendo o corpo gelando.
Daquela que amava com tanto fervor.
Matou pra atender o pedido da esposa.
Roubando-lhe a vida pra livrar da dor.
E assim encontraram Clarisse sem vida.
E Osvaldo beijando seus lábios sem cor.
Sorrindo e chorando, gritando que viessem.
Ver quanto foi lindo seu crime de amor.

Crimen de Amor

Desde los bellos tiempos de estudiantes.
Osvaldo y Clarisse se amaban demasiado.
Como dos aves que no conocían.
Los golpes fatales de la engañosa vida.
Un día Osvaldo se graduó como médico.
Y un año después ella también se graduó.
Se casaron y emprendieron un largo viaje.
De luna de miel, muy felices los dos.

En el viaje, Clarisse le pidió a su esposo.
Que si alguna vez sufría un dolor.
Ella prefería que la matara, pues deseaba.
Mil veces la muerte antes que padecer.
Pasaron los años y un día Clarisse.
Enfermó de manera incurable y se acercaba a la muerte.
El doctor recordó el pedido de su esposa.
De no dejarla sufrir en este mundo.

Y le inyectó un terrible veneno.
En el brazo de su esposa, llorando mientras lo hacía.
Mientras inyectaba el veneno, decía.
'Ahora mi amor, descansarás'.
Y al mirar el rostro de su esposa, veía.
Cómo sus ojos se detenían y se cubrían con un velo.
Como dos estrellas perdiendo su brillo.
Cubriéndose lentamente con las nubes del cielo.

Él enloqueció al ver el cuerpo enfriándose.
De aquella a quien amaba con tanto fervor.
Mató para cumplir el deseo de su esposa.
Robándole la vida para liberarla del dolor.
Y así encontraron a Clarisse sin vida.
Y a Osvaldo besando sus labios sin color.
Sonriendo y llorando, gritando que vinieran.
A ver qué hermoso fue su crimen de amor.

Escrita por: Jose Fortuna