395px

El desenlace de la broma

Zé Fortuna & Pitangueira

O Desfecho da Piada

Põe, põe, bastante atenção
No desfecho da piada para ver se entende ou não. (bis)

A primeira piada é daquele português que estava andando numa rua escura,
Um ladrão saltou em sua frente e gritou: - pare!
E o português: - ímpare.

Sujeito distraído era aquele fulano que entrou num velório,
Assoprou as velas, cortou um pedaço do defunto e cantou parabéns...

A noiva falando pro noivo: - meu bem, quando vamos nos casar?
E ele: - durma aí e fique quieta, tá?

O galo falando para a galinha infiel: - pegue seu ovo e rua!

O filho do português chega em casa, surpreende seu pai tentando beijar a empregada
E grita: - avança, pai!
E o português: - deus te avançoi, meu filho.

O padre fazendo casamento:
- se alguém souber de algo que possa impedir este casamento,
Que fale agora ou cale-se para sempre.
Alguém gritou: - eu sei!
- então, fale.
- eu não. se eu falar, quem casa sou eu!

Ainda na igreja o padre dizia:
- não cobiçar a mulher do próximo...
Alguém gritou:
- ai, agora sei onde esqueci meu guarda-chuva...

Você sabe o que a banana descascada disse para o menino?
- ai, que vergonha, estou pelada!

El desenlace de la broma

Pon, pon, mucha atención
En el desenlace de la broma para ver si entiendes o no. (bis)

La primera broma es sobre aquel portugués que estaba caminando en una calle oscura,
Un ladrón saltó frente a él y gritó: - ¡párate!
Y el portugués: - impar.

Un tipo distraído era aquel individuo que entró en un velorio,
Sopló las velas, cortó un pedazo del difunto y cantó cumpleaños feliz...

La novia hablándole al novio: - cariño, ¿cuándo nos vamos a casar?
Y él: - duerme ahí y quédate callada, ¿sí?

El gallo hablándole a la gallina infiel: - ¡toma tu huevo y vete!

El hijo del portugués llega a casa, sorprende a su padre intentando besar a la empleada
Y grita: - ¡avanza, papá!
Y el portugués: - que Dios te avance, hijo mío.

El cura durante una boda:
- si alguien sabe de algo que pueda impedir este matrimonio,
Que hable ahora o calle para siempre.
Alguien gritó: - ¡yo sé!
- entonces, habla.
- yo no. ¡si hablo, me caso yo!

Todavía en la iglesia el cura decía:
- no codiciarás la mujer del prójimo...
Alguien gritó:
- ay, ahora sé dónde dejé mi paraguas...

¿Sabes qué dijo la banana pelada al niño?
- ¡ay, qué vergüenza, estoy desnuda!

Escrita por: