Azulejo
Era uma bela, era uma tarde, o casaril
Era um cenário de um poema de Gullar
Tão de repente ela sumiu numa viela
Eu no sobrado vi uma sombra em seu lugar
Cada azulejo da cidade ainda recorda
E cada corda onde tanjo a minha dor
No alaúde da saudade, num velho banjo
Num bandolim chorando o fim do nosso amor
A primavera bem virá depois do inverno
A flora em festa nos trará outro verão
Eu fecho a casa do adeus ao gelo eterno
Vou viver de brisa, arder em brasa no calor do Maranhão
Azulejo
Era hermosa, era una tarde, la casa
Fue escenario de un poema de Gullar
Entonces de repente ella desapareció en un callejón
En la mansión vi una sombra en su lugar
Cada azulejo de la ciudad todavía recuerda
Y cada cuerda donde toco mi dolor
En el laúd de saudade, en un viejo banjo
En una mandolina llorando el fin de nuestro amor
La primavera llegará mucho después del invierno
La flora fiestera nos traerá un verano más
Cierro la casa del adios al hielo eterno
Viviré de la brisa, arderé al rojo vivo en el calor de Maranhão