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Pregoneros Humildes

Zezinho e Alice

Humildes Pregdores

Ó quanto sofrem no mundo, os humildes pregadores
Desprezos, cruéis dissabores, enfrentam perigos profundos
Subindo por altos montes, descendo grandes valados
Às vezes com os pés tão cansados, levando a paz

A graça de Deus não falha, a sua graça é imensa
E assim, todos que trabalham, terão no céu recompensa
Quando o senhor da seara, recolher nos seus celeiros
Os frutos dos mensageiros, lhes dará o senhor

Ó quão formosos nos montes, os pés dos bons mensageiros
Que levam ao mundo inteiro, novas de paz e perdão
Eles aqui maltratados, também desconsiderados
Lá serão recompensados, seus pés magoados, lá descansarão

Rogai ao senhor da seara, que mande mais pregadores
Que os tristes dos pecadores, nas trevas estão perecendo
Oh, ide chorando e gemendo, pregando a paz e o bem
Que os sinais estão dizendo que o mestre já vem

Te compadece ó eterno, dos teus fiéis pregadores
Que tanto se interessam na causa dos pecadores
Que falam a tua palavra, sem encarar tempestades
Por vilas e por cidades, anunciando a paz

Os mensageiros amados, as vezes mal recebidos
Por vezes desconsiderados, por não serem bem parecidos
Nem são da sociedade, que existem aqui neste mundo
Porém falam sempre a verdade, do reino de Deus
Deus aconselha os remidos, falando em suas promessas
Não maltrateis meus ungidos, nem falem mal dos profetas
Que levam a santa semente, ao mundo de idolatria
No céu terão alegria, quando o labor findar

Oh, quão formosos nos montes, os pés dos bons mensageiros
Que levam ao mundo inteiro, novas de paz e perdão
Eles aqui maltratados, também desconsiderados
Lá serão recompensados, seus pés magoados, lá descansarão

Pregoneros Humildes

Oh cuánto sufren en el mundo, los humildes pregoneros
Desprecios, crueles desaires, enfrentan peligros profundos
Subiendo por altas montañas, bajando grandes vallados
A veces con los pies tan cansados, llevando la paz

La gracia de Dios no falla, su gracia es inmensa
Y así, todos los que trabajan, tendrán en el cielo recompensa
Cuando el señor de la siega, recoja en sus graneros
Los frutos de los mensajeros, les dará el señor

Oh qué hermosos en los montes, los pies de los buenos mensajeros
Que llevan al mundo entero, noticias de paz y perdón
Ellos aquí maltratados, también desconsiderados
Allá serán recompensados, sus pies adoloridos, allá descansarán

Rogad al señor de la siega, que mande más pregoneros
Que los tristes pecadores, en las tinieblas están pereciendo
Oh, id llorando y gimiendo, predicando la paz y el bien
Que los signos están diciendo que el maestro ya viene

Ten compasión oh eterno, de tus fieles pregoneros
Que tanto se interesan en la causa de los pecadores
Que hablan tu palabra, sin temer las tormentas
Por villas y por ciudades, anunciando la paz

Los mensajeros amados, a veces mal recibidos
A veces desconsiderados, por no ser bien parecidos
No son de la sociedad, que existen aquí en este mundo
Pero siempre hablan la verdad, del reino de Dios
Dios aconseja a los redimidos, hablando en sus promesas
No maltratéis a mis ungidos, ni habléis mal de los profetas
Que llevan la santa semilla, al mundo de idolatría
En el cielo tendrán alegría, cuando el trabajo termine

Oh, qué hermosos en los montes, los pies de los buenos mensajeros
Que llevan al mundo entero, noticias de paz y perdón
Ellos aquí maltratados, también desconsiderados
Allá serán recompensados, sus pies adoloridos, allá descansarán

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