El ciego de Jericó
En los caminos de Jericó
Jesús pasaba
el ciego parado ahí
Entonces empezó a llorar
Jesús se detiene entonces
el mandó por ti
el maestro preguntó
que quieres de mi
Bartimeo preguntó
¡Señor, ten compasión!
ten piedad de mi
Yo también quiero ver
Este poderoso Jesús
entonces tuve compasión
Viendo entonces una gran fe
un milagro que ordenó
dio luz a los ojos ciegos
de ese pobre hombre
Vete, tu fe te salvó
Entonces Jesús le habló
Bartimeo preguntó
preguntado y recibido
¡Yo pregunté! ¡Cedí! Con fe
Entonces Jesús nos dijo