395px

Retrato de la Sequía

Zoroastro

Retrato da Seca

No céu azul não há nuvem errante
A terra seca clama em desalento
A vida se desfaz sob o Sol constante
O gado magro geme no tormento
A esperança resiste, mas distante
Nos olhos do sertão, um triste intento

O solo é pó que o vento leva ao norte
Rachado, clama ao céu por umidade
Os rios, antes vivos, têm a morte
Cisterna seca amarga a saudade
Enquanto o homem enfrenta sua sorte
Plantando sonhos na aridez da realidade

O mandacaru floresce em desafio
Testemunha do tempo que castiga
Em meio ao vazio, renasce o bravio
A cada passo, a fé se instiga
O sertanejo, forte como um rio
Canta e trabalha, embora a dor persiga

O Sol impiedoso fere a visão
Enquanto o chão esquenta os pés cansados
E o suor é sal que rega o coração
Os sonhos são vales ensolarados
Que vivem no sertão, na aspiração
De dias amenos, jamais negados

As noites, longas, trazem o refrigério
Estrelas adornam o céu infinito
Enquanto o vento sussurra seu mistério
O canto das corujas, tão bonito
Resgata a alma em meio ao hemisfério
Do vasto sertão, silencioso e aflito

E quando a chuva, enfim, beija o chão
O sertanejo sorri, alma lavada
Renova-se a fé, rompe-se a prisão
A terra estéril torna-se abençoada
E da dor brota nova geração
O ciclo recomeça, em nova jornada

Retrato de la Sequía

En el cielo azul no hay nube errante
La tierra seca clama en desconsuelo
La vida se deshace bajo el Sol constante
El ganado flaco gime en el tormento
La esperanza resiste, pero distante
En los ojos del sertón, un triste intento

El suelo es polvo que el viento lleva al norte
Agrietado, clama al cielo por humedad
Los ríos, antes vivos, tienen la muerte
La cisterna seca amarga la añoranza
Mientras el hombre enfrenta su suerte
Plantando sueños en la aridez de la realidad

El mandacaru florece en desafío
Testigo del tiempo que castiga
En medio del vacío, renace el brío
A cada paso, la fe se aviva
El sertanejo, fuerte como un río
Canta y trabaja, aunque el dolor lo persiga

El Sol implacable hiere la visión
Mientras el suelo calienta los pies cansados
Y el sudor es sal que riega el corazón
Los sueños son valles soleados
Que viven en el sertón, en la aspiración
De días suaves, jamás negados

Las noches, largas, traen el refrigerio
Estrellas adornan el cielo infinito
Mientras el viento susurra su misterio
El canto de las lechuzas, tan bonito
Rescata el alma en medio del hemisferio
Del vasto sertón, silencioso y afligido

Y cuando la lluvia, al fin, besa el suelo
El sertanejo sonríe, alma lavada
Renueva la fe, rompe la prisión
La tierra estéril se vuelve bendecida
Y del dolor brota nueva generación
El ciclo comienza de nuevo, en nueva jornada

Escrita por: Paulo Freitas Bittencourt Vieira