Eir Leben
Wir sind geboren worden, ob wir wollten oder nicht.
Von da an ging es abwärts mit unser'm Würfelglück.
Uns're Eltern hatten Pläne, was aus uns mal alles wird,
doch diese schönen Träume wurden nach und nach zerstört.
Wir haben die Kirche gern gemieden und den ADAC,
und selbst in 'ner Gewerkschaft waren wir bisher noch nie.
Einen richtigen Beruf haben wir leider nie gelernt,
und wie man einen Diener macht, weiss von uns keiner mehr.
Und wir leben, wir leben immer noch.
Ja, wir leben, und es geht uns gut.
Wir haben schon öfters Gras geraucht und wissen, was Koks ist,
Und dass es außer Champignons noch and're Pilze gibt.
Wir lagen schon bedröhnt auf der Fahrbahn in der Nacht,
um die Sterne mal zu zählen über uns'rer schönen Stadt.
Doch wir leben, wir leben immer noch.
Und auf dem Weg nach unten genießen wir jeden Tag.
Und wir leben, wir leben immer noch.
Ja, wir leben, und es geht uns gut.
Wir hatten Sex schon ohne Gummi und Schweinefleisch vom Grill,
haben die FAZ gelesen und einmal auch die Bild,
hundertmal schon totgesagt, manchmal ernsthaft krank,
nie beerdigt worden, dafür sei dem Himmel dank.
Und wir leben, wir leben immer noch.
Und auf dem Weg nach unten genießen wir jeden Tag.
Ja, wir leben, wir leben immer noch.
Und auf dem Weg nach unten genießen wir jeden Tag.
Vida de mierda
Nacimos, queriendo o no.
Desde entonces, nuestro destino ha ido cuesta abajo.
Nuestros padres tenían planes para lo que seríamos,
pero esos hermosos sueños fueron destruidos poco a poco.
Solíamos evitar la iglesia y el ADAC,
incluso nunca hemos estado en un sindicato.
Nunca aprendimos un trabajo real,
y nadie sabe cómo ser un sirviente.
Y vivimos, seguimos viviendo.
Sí, vivimos, y estamos bien.
Hemos fumado hierba varias veces y sabemos qué es la cocaína,
y que además de los champiñones hay otros hongos.
Hemos estado tirados en la carretera en la noche,
contando las estrellas sobre nuestra hermosa ciudad.
Pero vivimos, seguimos viviendo.
Y disfrutamos cada día en el camino hacia abajo.
Y vivimos, seguimos viviendo.
Sí, vivimos, y estamos bien.
Hemos tenido sexo sin condón y carne de cerdo a la parrilla,
hemos leído el periódico FAZ y también el Bild una vez,
nos han dado por muertos cien veces, a veces enfermos de verdad,
nunca enterrados, gracias al cielo.
Y vivimos, seguimos viviendo.
Y disfrutamos cada día en el camino hacia abajo.
Sí, vivimos, seguimos viviendo.
Y disfrutamos cada día en el camino hacia abajo.