Traducción generada automáticamente
Romance do arrendador
Apparicio Silva Rillo
Romance do arrendador
Vendeu os gados e arrendou os campos
Reservou-se apenas
As casas da estância
O potreiro da frente e o antigo pomar
Comprou apartamento na cidade
Subiu do chão onde plantava botas
Para os carpetes de sala de um décimo andar
Chegaram os gringos de longe e seus tratores
Seus arados de disco, suas grades
Seus caminhões, suas colheitadeiras
As redondas coxilhas, puro trevo
- Florões de campo para a gadaria
Foram lavradas da vertente ao cimo
E as semeadeiras lhes plantaram, ágeis
Os grãos de vida do primeiro trigo
Posto abaixo os umbus campeiros
A cuja sombra de abrigavam gados
Da viva força do sol, pelos verões
Só um angico ficou na coxilha mais alta
Sentinela de galhos que acenam
Como a chamar de volta à sesmaria
O patrão que se foi a outros rumos
Deixando a estância - como quem deserta
De um campo de batalha conquistado
E um patieiro ficou a reparar as casas
Vestusta assombração arrastando alpargatas
Pelo arvoredo em flor, pelos pátios desertos
Fazendo fogo pelas madrugadas
No galpão que restou abandonado
Da charla viva dos peões de ontem
Um a um despachados - que a lavoura
Não reserva lugar para os campeiros
Pobre patieiro! A matear solito
Sem outro companheiro que o silêncio
Que é irmão gêmeo dos que vivem sós
Nem um berro de touro nos rodeios!
Nem um relincho de potro clarinando
No campo onde as tropilhas retouçavam!
Os galos da manhã - seu canto alegre
Emudeceram, como por respeito
À estância velha que ficou plantada
Como um taura finado que enterrassem
Tal um palanque de pé, na vertical
Outros ruídos cincerreiam os ares
Que era um manto de azul animado por asas
De garças, quero-queros e joão-grandes
- O ronco dos tratores e das máquinas
O sincopado metralhar dos geradores
Das bombas a beber águas do rio
Estranhas vozes aos ouvidos da querência
Que adormecia nos bordões chorados
De uma viola ponteando a "prenda minha"
De uma gaita ressongando o "boi barroso"
Longe dali, no apartamento alto
Um homem pensa
Um homem lembra
Um homem dói-se
Olha os campos além, azulecidos
Na barra do horizonte de seus pagos
Onde a alma ficou-lhe, como um pala
De alva seda sobre um tronco morto
Nem a conta bancária lhe consola
Esta que é gorda dos arrendamentos
Mas leva marca e sinal de lavouras alheias
Que mãos estranhas plantaram em suas terras
- Campos de pai
Campos de avós
Seus, mas não seus
Agora zanza pelas ruas loucas
Perdido nelas e perdido em si
No sindicato rural charla com outros
Que como ele abandonaram os potros
Pelos cavalos-motor dos automóveis
O mate corre e a conversa pára
E nesta pausa lhes dói como a urtiga
O haver trocado a dura-doce vida antiga
Por um contrato com timbres de cartório
E entrelinhas de amargo no seu texto
Exilados da estância, se compreendem.
O mate pára e a conversa anda.
Recuerdos chegam sem pedir permisso
- Vestem-lhes botas, calçam-lhes esporas
Abrem-lhes várzeas para o voo dos fletes
Rodilhas largas para o doze braças
Covas de touro para um tombo feio
É o que lhes resta dos arrendamentos
- Um rodeio de duros pensamentos
E uma conta bancária que lhes paga
A prisão alta em seus apartamentos
O trigo
A soja
Os milharais
O arroz
Um século de estâncias nas lavouras
E uma risada solar de espigas loiras
Na terra que irmanou campeiro e bois
Abraço, gauchada!
Romance del arrendador
Vendió el ganado y arrendó los campos
Se reservó solamente
Las casas de la estancia
El potrero de enfrente y el antiguo huerto
Compró un apartamento en la ciudad
Subió del suelo donde plantaba botas
A las alfombras de la sala de un décimo piso
Llegaron los extranjeros de lejos y sus tractores
Sus arados de disco, sus rastras
Sus camiones, sus cosechadoras
Las redondeadas colinas, puro trébol
- Flores del campo para el ganado
Fueron aradas de la vertiente a la cima
Y las sembradoras les plantaron, ágiles
Los granos de vida del primer trigo
Derribados los umbús campestres
Bajo cuya sombra se abrigaban los ganados
De la viva fuerza del sol, por los veranos
Sólo un angico quedó en la colina más alta
Sentinela de ramas que saludan
Como llamando de vuelta a la estancia
El patrón que se fue a otros rumbos
Dejando la estancia - como quien deserta
De un campo de batalla conquistado
Y un patiero quedó reparando las casas
Vieja sombra arrastrando alpargatas
Por el arbolado en flor, por los patios desiertos
Haciendo fuego en las madrugadas
En el galpón que quedó abandonado
De la charla viva de los peones de ayer
Uno a uno despedidos - que la labranza
No reserva lugar para los peones
¡Pobre patiero! Mateando solito
Sin otro compañero que el silencio
Que es hermano gemelo de los que viven solos
¡Ni un bramido de toro en los rodeos!
¡Ni un relincho de potro relinchando
En el campo donde las tropillas jugaban!
Los gallos de la mañana - su canto alegre
Se han callado, como por respeto
A la vieja estancia que quedó plantada
Como un taura finado que enterraran
Como un palenque de pie, en vertical
Otros ruidos cincelan los aires
Que era un manto de azul animado por alas
De garzas, teros y teros reales
- El rugido de los tractores y de las máquinas
El sincopado repiquetear de los generadores
De las bombas bebiendo aguas del río
Extrañas voces a los oídos de la querencia
Que dormitaba en los bordones llorados
De una guitarra punteando 'mi prenda'
De un acordeón resonando 'el toro barroso'
Lejos de allí, en el alto apartamento
Un hombre piensa
Un hombre recuerda
Un hombre se duele
Mira los campos más allá, azulados
En la línea del horizonte de sus pagos
Donde el alma le quedó, como un poncho
De blanca seda sobre un tronco muerto
Ni la cuenta bancaria le consuela
Esta que es gorda de los arrendamientos
Pero lleva marca y señal de cosechas ajenas
Que manos extrañas plantaron en sus tierras
- Campos de padre
Campos de abuelos
Suyos, pero no suyos
Ahora deambula por las calles locas
Perdido en ellas y perdido en sí
En el sindicato rural charla con otros
Que como él abandonaron los potros
Por los caballos-motor de los automóviles
El mate corre y la conversación se detiene
Y en esta pausa les duele como ortiga
El haber cambiado la dura-dulce vida antigua
Por un contrato con sellos de notaría
Y entre líneas de amargura en su texto
Exiliados de la estancia, se comprenden
El mate se detiene y la conversación avanza
Recuerdos llegan sin pedir permiso
- Se calzan botas, se ponen espuelas
Se abren llanuras para el vuelo de los pájaros
Cinchas anchas para el doce varas
Corrales de toro para una caída fea
Es lo que les queda de los arrendamientos
- Un rodeo de duros pensamientos
Y una cuenta bancaria que les paga
La alta prisión en sus apartamentos
El trigo
La soja
Los maizales
El arroz
Un siglo de estancias en las labranzas
Y una risa solar de espigas doradas
En la tierra que hermanó al peón y a los bueyes
¡Abrazo, gauchada!



Comentarios
Envía preguntas, explicaciones y curiosidades sobre la letra
Forma parte de esta comunidad
Haz preguntas sobre idiomas, interactúa con más fans de Apparicio Silva Rillo y explora más allá de las letras.
Conoce a Letras AcademyRevisa nuestra guía de uso para hacer comentarios.
¿Enviar a la central de preguntas?
Tus preguntas podrán ser contestadas por profesores y alumnos de la plataforma.
Comprende mejor con esta clase: