Traducción generada automáticamente

visualizaciones de letras 156

Poema Tédio

Eduardo Costa

Letra

Nuestra traducción no tiene la misma cantidad de líneas que la letra original, ayúdanos a revisarla para que se muestre correctamente.

Poema Tédio

Venho doutor fazer lhe uma consulta
A doença que me punge e esteriliza a mocidade e o espírito
Resulta de uma chaga que nunca cicatriza

Sendo o mais sábio clínico do mundo
Sois também um filósofo notável
Do peito humano auscultador profundo
Curareis este mal inexorável
Que me esmaga o organismo fibra a fibra
Que me enevoa o cérebro e o condensa
Eu tenho um coração que já não vibra
Suporto uma cabeça que não pensa

Tédio mortal, tédio agoureiro
Que me envenena e escurece os dias
É como os beijos dados a dinheiro
Numa noite de orgia
Refletindo, diz o médico ao cliente
O amigo tem razão! Padece realmente

Contudo, a enfermidade, o morbuz que o devora
É um produto fatal do século de agora
Uma emoção vibrante, um abalo violento
Pode curá lo, creia, apenas num momento

O tédio é uma mordaz, uma total loucura
É a treva interior, a grande noite escura
Onde se esquece tudo: A sorte, a vida amada
O nosso próprio ser, e só se lembra do nada

Diga me: Alguma vez amou?
Nunca em seu peito estrugiu das paixões o temporal desfeito
Como a vaga do mar que se agita e escapela
Ao soturno rumor do vento e da procela?

Nunca doutor!
Pois meu caro, procure a agitação constante
Já viajou? Já visitou a Grécia? A Oceania?
O Oriente, a Terra Santa
Os sítios onde tudo hoje evoca e decanta
As glórias de uma idade imorredoura e eterna
Que amesquinha e deslumbra a geração moderna?
Doutor, percorri, como o Judas
O mundo é a humanidade

E entre as mulheres todas
Cujas bocas beijei em bacanais e bodas
Mulher nenhuma eu vi sobre a Terra tamanha
Que para mim não fosse uma visão estranha
Como fui, voltei, sem achar lenitivo
Para este mal, doutor, que assim me traz cativo
Pois frequente o circo amigo

A figura brejeira do famoso arlequim
Que a esta cidade inteira palmas e aclamações constantemente arranca
Talvez, sim, lhe restitua a gargalhada franca
Vejo agora que o meu mal está perdido
O truão de que falas, o palhaço querido
Que anda no coliseu assim tão aplaudido
Tem um riso de morte, um riso mascarado
Que encobre a dor sem fim do tédio e do cansaço
Sou eu, doutor, sou eu este palhaço!

Poema del Tedio

Vengo doctor a hacerle una consulta
La enfermedad que me punza y esteriliza la juventud y el espíritu
Proviene de una herida que nunca cicatriza

Siendo el clínico más sabio del mundo
También eres un filósofo notable
Del pecho humano auscultador profundo
Curarás este mal inexorable
Que me aplasta el organismo fibra a fibra
Que me nubla el cerebro y lo condensa
Tengo un corazón que ya no late
Soporto una cabeza que no piensa

Tedio mortal, tedio agorero
Que me envenena y oscurece los días
Es como los besos dados a cambio de dinero
En una noche de orgía
Reflexionando, dice el médico al cliente
El amigo tiene razón! Realmente padece

Sin embargo, la enfermedad, el mal que lo devora
Es un producto fatal del siglo actual
Una emoción vibrante, un sacudón violento
Puede curarlo, créame, en un solo momento

El tedio es una mordaz, una total locura
Es la oscuridad interior, la gran noche oscura
Donde se olvida todo: La suerte, la vida amada
Nuestro propio ser, y solo se recuerda la nada

Dígame: ¿Alguna vez amó?
Nunca en su pecho rugió de pasiones el temporal desatado
Como la ola del mar que se agita y escapa
Al sordo rumor del viento y la tormenta?
¡Nunca, doctor!
Pues mi querido, busque la agitación constante
¿Ha viajado? ¿Ha visitado Grecia? ¿Oceanía?
El Oriente, Tierra Santa
Los lugares donde todo evoca y canta hoy
Las glorias de una edad inmortal y eterna
Que empequeñece y deslumbra a la generación moderna?
Doctor, he recorrido, como Judas
El mundo y la humanidad

Y entre todas las mujeres
Cuyas bocas besé en bacanales y bodas
Ninguna mujer vi sobre la Tierra tan grande
Que para mí no fuera una visión extraña
Como fui, volví, sin encontrar alivio
Para este mal, doctor, que así me tiene cautivo
¡Asista al circo amigo!
La figura bromista del famoso arlequín
Que a esta ciudad entera aplausos y aclamaciones constantemente arranca
Tal vez, sí, le devuelva la risa franca
Ahora veo que mi mal está perdido
El bufón del que hablas, el payaso querido
Que anda en el coliseo tan aplaudido
Tiene una risa de muerte, una risa enmascarada
Que oculta el dolor sin fin del tedio y el cansancio
¡Soy yo, doctor, soy yo este payaso!


Comentarios

Envía preguntas, explicaciones y curiosidades sobre la letra

0 / 500

Forma parte  de esta comunidad 

Haz preguntas sobre idiomas, interactúa con más fans de Eduardo Costa y explora más allá de las letras.

Conoce a Letras Academy

¿Enviar a la central de preguntas?

Tus preguntas podrán ser contestadas por profesores y alumnos de la plataforma.

Comprende mejor con esta clase:

0 / 500

Opciones de selección