Traducción generada automáticamente

Querência
Luiz Marenco
Querência
Querência, rincão querido, do bochincho e do fandango
Da boleadeira e do mango, da coxilha e da canhada
Querência verde orvalhada dos ventos que se adelgaçam
Repetindo quando passam, já fui tudo e não sou nada!
Rincão de flor colorada no topete das morenas
Do tilintar das chinelas e do umbu triste, sozinho
D'onde o bem te vi do ninho, nas alvoradas serenas
Desfiam, sem fim, as penas, na evocação de um carinho
Querência do cusco amigo, nobre guapo e companheiro
Do balcão do bolicheiro, da China linda e do trago
Do paysano que anda vago sem parador nem querência
E vai curtindo na ausência recuerdos de algum afago
Querência do mate amargo sevado em fogão tropeiro
Do redomão caborteiro que, num upa, corcoveia
Da cruz carcomida e feia entre moitas de erva rala
Que tristemente assinala vestígios de uma peleia
Querência do carreteiro, sempre a cruzar ao tranquito
Na sina de andar solito junto à carreta que passa
Como duende que esvoaça levando para o infinito
O fardo santo e bendito dos atavismos da raça
Querência da gaita véia que, pacholeando, se espalha
Do velho rancho de palha abandonado ao rigor
Do pavilhão tricolor que foi sinal da batalha
E, hoje, serve de mortalha do gaúcho peleador
Añoranza
Añoranza, rincón querido, del bullicio y del baile
Del lazo y del cuchillo, del campo y del pastizal
Añoranza verde rociada de vientos que se desvanecen
Repetiendo al pasar, ya fui todo y no soy nada
Rincón de flor colorada en el peinado de las morenas
Del tintineo de las sandalias y del solitario umbú
Desde donde te vi por primera vez en el nido
En las alboradas serenas, deshilan sin fin las penas
Evocando un cariño
Añoranza del perro amigo, noble y valiente compañero
Del mostrador del almacén, de la hermosa China y del trago
Del campesino que anda sin rumbo ni lugar de origen
Y va disfrutando en la ausencia recuerdos de alguna caricia
Añoranza del mate amargo servido en fogón de arriero
Del caballo manso que, de repente, corcovea
De la cruz carcomida y fea entre matas de hierba escasa
Que tristemente señala vestigios de una pelea
Añoranza del carretero, siempre cruzando tranquilamente
En la tarea de andar solo junto al carro que pasa
Como un duende que revolotea llevando hacia el infinito
La carga sagrada y bendita de los atavismos de la raza
Añoranza del viejo acordeón que, resonando, se expande
Del antiguo rancho de paja abandonado a la intemperie
Del pabellón tricolor que fue señal de la batalla
Y hoy sirve de mortaja del gaucho luchador



Comentarios
Envía preguntas, explicaciones y curiosidades sobre la letra
Forma parte de esta comunidad
Haz preguntas sobre idiomas, interactúa con más fans de Luiz Marenco y explora más allá de las letras.
Conoce a Letras AcademyRevisa nuestra guía de uso para hacer comentarios.
¿Enviar a la central de preguntas?
Tus preguntas podrán ser contestadas por profesores y alumnos de la plataforma.
Comprende mejor con esta clase: