Traducción generada automáticamente

visualizaciones de letras 5.664

Mãezinha Querida

Paulo Roberto

Letra

Nuestra traducción no tiene la misma cantidad de líneas que la letra original, ayúdanos a revisarla para que se muestre correctamente.

Mãezinha Querida

Mãezinha Querida
Quero deixar aqui, nestas poucas palavras que vou dizendo ao Deus dará da emoção, um grande abraço estremecido em soluços, e um beijo, mãezinha, um beijo muito molhado de lágrimas.
Sinto que esta é à hora de ficar alegre... E nem sei como nem porque esta palavra "lagrima" tombou de meus olhos para os meus lábios. Como lhe devo e quanto, minha mãe...
Devo-lhe tudo, a começar pela vida.
Por muitos e muitos meses vivi no seu seio, aquecido ao calor de seu coração e meu sangue era o seu sangue! Alimentei-me do seu pão de cada dia que era o meu pão também! E o ar que você respirava é que conduzia oxigênio e vida ao inconsciente e tranqüilo explorador de sua vitalidade que era eu.
Quando nasci, ficamos ainda por alguns instantes ligados um ao outro. E foi quando mão
estranha nos separará, cortando, partindo o ultimo liame que fazia de nossas vidas uma vida.
Creio que os recém-nascidos choram porque sentem a magoa desta separação. Mas nem por isso nos afastamos um do outro. Seu sangue generoso se transmudou na brancura do leite e eu continuei vivendo dele e de você, mãezinha.
E vieram depois as noites de vigília e os dias de angustia em que você aplicava sobre minha fronte os lábios temerosos de encontrar a ameaça da morte no sintoma da febre.
Mais tarde, aprendi com você as primeiras palavras e a rezar a primeira oração balbuciada.
Nossa grande separação aconteceu quando você me vestiu a roupinha nova de colegial e cruzou sobre meu peito, com emocionado carinho, a correia da malinha dos livros escolares... (Lembra-se?)
Eu ia enfrentar o mundo, com lágrimas nos olhos porque, pela primeira vez, estava sozinho. Sem você, longe de você... longe da senhora, mãezinha.
Mas sua imagem, sua voz, a larga sombra protetora de suas asas de anjo tutelar, seguiram comigo e te hoje me acompanham pela vida em fora.
Como e quanto lhe devo minha mãe...
Homens! Que somos nós diante da simplicidade grandiosa e divina das mulheres mães!?
Creio que nós, homens, só não somos completamente maus porque nascemos todos de um ventre de mulher. E é você, mãezinha, é a senhora, essa mulher que festejamos hoje e que adoramos sempre.
É você... é a Senhora... Não sei que tratamento lhe dar.
Creio que seria justo, creio que não ofenderia, nem de leve, a doce Mãe de Jesus, se eu lhe falasse agora rezando baixinho:
- Minha mãe! Bendita sois vós entre as mulheres!...
Paulo Roberto

Madrecita Querida

Madrecita Querida
Quiero dejar aquí, en estas pocas palabras que voy diciendo al azar de la emoción, un gran abrazo estremecido en sollozos, y un beso, madrecita, un beso muy mojado de lágrimas.
Siento que este es el momento de estar alegre... Y ni siquiera sé cómo ni por qué esta palabra 'lágrima' cayó de mis ojos a mis labios. Cuánto te debo, mamá...
Te debo todo, empezando por la vida.
Por muchos y muchos meses viví en tu seno, calentado por el calor de tu corazón ¡y mi sangre era tu sangre! ¡Me alimenté de tu pan de cada día que también era mi pan! Y el aire que respirabas era el que llevaba oxígeno y vida al inconsciente y tranquilo explorador de tu vitalidad que era yo.
Cuando nací, permanecimos unidos por unos instantes más. Y fue cuando una mano extraña nos separó, cortando, rompiendo el último lazo que hacía de nuestras vidas una vida.
Creo que los recién nacidos lloran porque sienten la tristeza de esta separación. Pero aún así no nos alejamos el uno del otro. Tu sangre generosa se transformó en la blancura de la leche y seguí viviendo de ella y de ti, madrecita.
Y luego vinieron las noches de vigilia y los días de angustia en los que aplicabas tus labios temerosos sobre mi frente para encontrar la amenaza de la muerte en el síntoma de la fiebre.
Más tarde, aprendí contigo las primeras palabras y a rezar la primera oración balbuceada.
Nuestra gran separación ocurrió cuando me vestiste con el uniforme escolar y cruzaste sobre mi pecho, con emocionado cariño, la correa de la mochila de los libros escolares... (¿Recuerdas?)
Iba a enfrentar el mundo, con lágrimas en los ojos porque, por primera vez, estaba solo. Sin ti, lejos de ti... lejos de ti, madrecita.
Pero tu imagen, tu voz, la amplia sombra protectora de tus alas de ángel guardián, me siguieron y hoy me acompañan por el resto de mi vida.
Cuánto te debo, mamá...
¡Hombres! ¿Qué somos nosotros frente a la grandiosa y divina sencillez de las mujeres madres!?
Creo que nosotros, los hombres, solo no somos completamente malos porque todos nacimos de un vientre de mujer. Y eres tú, madrecita, eres tú, esa mujer a la que celebramos hoy y adoramos siempre.
Eres tú... eres la Señora... No sé qué tratamiento darte.
Creo que sería justo, creo que no ofendería, ni siquiera levemente, a la dulce Madre de Jesús, si te hablara ahora rezando en voz baja:
- ¡Mi madre! ¡Bendita eres entre las mujeres!...
Paulo Roberto


Comentarios

Envía preguntas, explicaciones y curiosidades sobre la letra

0 / 500

Forma parte  de esta comunidad 

Haz preguntas sobre idiomas, interactúa con más fans de Paulo Roberto y explora más allá de las letras.

Conoce a Letras Academy

¿Enviar a la central de preguntas?

Tus preguntas podrán ser contestadas por profesores y alumnos de la plataforma.

Comprende mejor con esta clase:

0 / 500

Opciones de selección