Traducción generada automáticamente

Die Schuhe
Reinhard Mey
Los Zapatos
Die Schuhe
Cuando salí esta mañana a hacer mi trabajo, medio dormido salí de la casa, vi un par de zapatos viejos y desgastados, abandonados por Dios, abandonados en la acera. ¿Quién, pensé para mí, podría regalar estos zapatos, que ya no consideraba dignos de él? ¿Quién los habrá llevado hasta aquí? Y mil preguntas vinieron a mi mente sobre el destino ligado a estos zapatos. Seguí adelante, pero no podía olvidar la imagen, esos zapatos no se iban de mi cabeza. Los zapatos tienen algo conmovedor, indefenso, fascinante, cuando están ahí parados, sin nosotros dentro. Nos acompañan en momentos difíciles, solo pisoteados y maltratados en nuestro camino desde el principio. Pueden contar más de nosotros que muchas palabras y cuentos, y nos llevan a donde el destino lo desea. Esta noche volví al lugar y miré donde estaban los zapatos, pero el lugar estaba vacío. Alguien había pasado y los había llevado agradecido. Entre nosotros, los indiferentes que pasábamos a su lado sin ver, había alguien a quien le quedaban bien, a quien le parecían suficientemente buenos, que pueda estar firme como una roca, caminar como en las nubes, en el camino de la felicidad, ¡se lo deseo mucho!Als ich fortging heute morgen, meine Arbeit zu besorgen, als ich halbwach aus dem Hause trat, da stand ausgedient und abgetragen, gottverlassen sozusagen, ein altes Paar Schuh verwaist am Straßenrand. Wer, so mußt ich bei mir denken, mag die Schuhe wohl verschenken, der sie seiner nicht mehr länger würdig fand? Wer hat sie bis hier getragen? Und mir kamen tausend Fragen zu dem Los, das sich mit diesen Schuhn verband. Ich ging weiter, unterdessen, das Bild könnt ich nicht vergessen, diese Schuhe gingen mir nicht aus dem Sinn. Schuhe haben etwas Rührendes, Hilfloses, Faszinierendes, wenn sie so dastehn, ohne uns darin. Gehn mit uns durch schwere Stunden, nur getreten und geschunden auf unserem Lebensweg von Anbeginn. Können mehr von uns berichten, als viel Worte und Geschichten, und wo es das Schicksal will, führn sie uns hin. Heute abend kam ich wieder an die Stelleund sah nieder, wo die Schuhe standen, doch der Platz war leer. Jemand war vorbeigekommen, hat sie dankbar mitgenommen. Unter uns gleichgültgen Menschen ringsumher, die wir blind vorüberhasten, gab es einen, dem sie paßten, dem sie gut genug erschienen, möge der wie ein Felsen fest drin stehen, wie auf Wolken darin gehen, auf dem glücklichen Weg, ich wünsch es ihm sehr!



Comentarios
Envía preguntas, explicaciones y curiosidades sobre la letra
Forma parte de esta comunidad
Haz preguntas sobre idiomas, interactúa con más fans de Reinhard Mey y explora más allá de las letras.
Conoce a Letras AcademyRevisa nuestra guía de uso para hacer comentarios.
¿Enviar a la central de preguntas?
Tus preguntas podrán ser contestadas por profesores y alumnos de la plataforma.
Comprende mejor con esta clase: