Traducción generada automáticamente

Os Demónios de Alcácer-Quibir
Sérgio Godinho
Os Demónios de Alcácer-Quibir
O D. Sebastião foi para Alcácer Quibir
de lança na mão, a investir, a investir,
com o cavalo atulhado de livros de história
e guitarras de fado para cantar vitória.
O D. Sebastião já tinha hipotecado
toda a nação por dez reis de mel coado
para comprar soldados, lanças, armaduras,
para comprar o V das vitórias futuras.
O D. Sebastião era um belo pedante
foi mandar vir para uma terra distante
pôs-se a discursar: isto aqui é só meu
vamos lá trabalhar que quem manda sou eu.
Mas o mouro é que conhecia o deserto
de trás para diante e de longe e de perto
o mouro é que sabia que o deserto queima e abrasa
o mouro é que jogava em casa.
E o D. Sebastião levou tantas na pinha
que ao voltar cá encontrou a vizinha
espanhola sentada na cama, deitada no trono
e o país mudado de dono.
E o D. Sebastião acabou na moirama
um bebé chorão sem regaço nem mama
a beber, a contar tim por tim tim
a explicar, a morrer, sim, mas devagar
E apanhou tal dose do tal nevoeiro
que a tuberculose o mandou para o galheiro
fez-se um funeral com princesas e reis
e etcetera e tal, Viva Portugal.
Los Demonios de Alcácer-Quibir
El D. Sebastián fue a Alcácer Quibir
con lanza en mano, a atacar, a atacar,
con el caballo cargado de libros de historia
y guitarras de fado para cantar victoria.
El D. Sebastián ya había hipotecado
toda la nación por diez reales de miel colada
para comprar soldados, lanzas, armaduras,
para comprar la V de las victorias futuras.
El D. Sebastián era un bello pedante
fue a mandar traer a una tierra distante
se puso a discutir: esto aquí es solo mío
vamos a trabajar que yo soy el que manda.
Pero el moro era quien conocía el desierto
de atrás para adelante y de lejos y de cerca
el moro era quien sabía que el desierto quema y abrasa
el moro era quien jugaba en casa.
Y el D. Sebastián se llevó tantas en la cabeza
que al regresar encontró a la vecina
española sentada en la cama, acostada en el trono
y el país cambiado de dueño.
Y el D. Sebastián terminó en la morisma
un bebé llorón sin regazo ni teta
bebiendo, contando minuto a minuto
explicando, muriendo, sí, pero lentamente.
Y recibió tal dosis de la niebla
que la tuberculosis lo mandó al gallinero
se hizo un funeral con princesas y reyes
y demás y tal, Viva Portugal.



Comentarios
Envía preguntas, explicaciones y curiosidades sobre la letra
Forma parte de esta comunidad
Haz preguntas sobre idiomas, interactúa con más fans de Sérgio Godinho y explora más allá de las letras.
Conoce a Letras AcademyRevisa nuestra guía de uso para hacer comentarios.
¿Enviar a la central de preguntas?
Tus preguntas podrán ser contestadas por profesores y alumnos de la plataforma.
Comprende mejor con esta clase: