Traducción generada automáticamente

Canción Para Mi Maestra
Joan Manuel Serrat
Lied Voor Mijn Meesteres
Canción Para Mi Maestra
Er was eens... u, meesteres, en uw wereldÉrase una vez... usted, maestra, y su mundo
Van inkt en bank, bord en witte schortDe tintero y banco, pizarra y delantal blanco
Goedemorgen, 's ochtends, zei u tegen onsBuenos días, por la mañana, nos decíais
Opgericht tussen twee foto'sEn pie entre dos fotografías
En een kruis, een gebed en een lied en een kus op de wangY una cruz, una oración y una canción y un beso en la mejilla
Goedemorgen, meesteres... Maar u wist nooit, meesteres, dat wanneer u wilde dat ik zong dat drie keer één drie mijn oogjes ronddraaiden en eerlijk mijn knieën kraste die u beschaamd kneep en kneep, maar een nummer is niet wat een blote huid waard is. Ondanks dat u ons naar de kerk liet gaan en me die drop afnam was dat een kleine, wonderlijke wereld, een wereld van gekleurde krijtjes die u schilderde en u uitveegde... Alleen u, omringd door priesters, gaf het gelijk om 'kinderen' te noemen in een wereld van vier palmen. En als u ooit aan mij denkt, meesteres, dat uit uw blauwe oogjes altijd die vrede mag voortkomen die school een beetje zoeter voor me maakte en dat er geen brok in uw keel ontstaat zeggend: 'wat hebben ze gedaan...', 'waar hebben ze mijn handvol kleintjes heen gebracht...' omdat u niet wist, meesteres, dat de wereld altijd de wereld is, dat de mens altijd de mens is, maar het is niet dezelfde geur, oh! meesteres, als de lucht van de straat.Buenos días, maestra... Pero usted nunca supo, maestra, que cuando quería que cantara que tres por una eran tres mis ojillos arañaban francamente las rodillas que púdicamente usted apretaba y apretaba, pero un número no vale lo que una piel rosada. A pesar de que nos hacía ir a la iglesia y me quitaba el regaliz aquél era un mundo pequeño y maravilloso, un mundo de tizas de colores que usted pintaba y usted borraba... Sólo usted, rodeada de curas, le daba la razón de llamarse "niños" a un mundo de cuatro palmos. Y si alguna vez piensa en mí, maestra, que de sus ojillos azules nazca siempre aquella paz que me hacía un poco más dulce la escuela y que no se le haga un nudo en la garganta diciendo: «qué han hecho...», «a dónde han llevado a mi puñado de pequeños...» porque usted no sabía, maestra, que el mundo es siempre el mundo, que el hombre siempre es el hombre, pero no es lo mismo su olor, ¡ay! maestra, que el aire de la calle.



Comentarios
Envía preguntas, explicaciones y curiosidades sobre la letra
Forma parte de esta comunidad
Haz preguntas sobre idiomas, interactúa con más fans de Joan Manuel Serrat y explora más allá de las letras.
Conoce a Letras AcademyRevisa nuestra guía de uso para hacer comentarios.
¿Enviar a la central de preguntas?
Tus preguntas podrán ser contestadas por profesores y alumnos de la plataforma.
Comprende mejor con esta clase: